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El jugador de baloncesto de la NBA Dwight Howard, es un atleta muy exitoso. Tuvo un notable rendimiento en la escuela y fue reclutado de inmediato en la NBA, la principal liga de baloncesto profesional del mundo. Pero lo que quizá no se sabe es que la misión de Howard en su carrera, ha sido siempre glorificar a Dios a través del deporte.

Recientemente, la estrella de la NBA fue entrevistado por CBN, donde se le preguntó sobre su misión de conseguir un título como profesional. “Mi misión es predicar la palabra de Dios en la NBA, y aprovechar esta oportunidad como una plataforma para llevar a Dios”, dijo.

Sin embargo, con la llegada del éxito, vino la tentación. Howard tuvo un hijo antes del matrimonio y esto provocó que sufriera una gran cantidad de críticas. “Soy un hombre de fe, creo en Dios, y siempre voy a creer en él”, dice Howard.

“Pero en el momento que me fue mal, todo el mundo me masacró. Pero Jesús murió en la cruz por nuestros pecados. Así que si él está dispuesto a perdonarnos, por qué no podemos perdonarnos unos a otros?”, dijo.

Howard terminó sufriendo lesiones y así fue muy criticado por su actuación en los juegos. Luego se separó de su equipo y no le cayó bien a los aficionados. Todo terminó aumentando la crítica. Pero entonces Dios le habló: “Si el mundo os odia, solo recuerda que te amo” dijo Howard.

Ahora insiste en que su misión sigue siendo la misma. “Quiero que la gente vea a Dios en mí. Ya sea jugando al baloncesto o en la vida pública. Sea cual sea la situación. Quiero ser un ejemplo de paz y de alegría”, dijo.