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La ciudad de Alepo en Siria, todavía está siendo asediada por los bombardeos y la violencia, pero la situación no ha dejado que los misioneros cristianos dejen de compartir el Evangelio de la esperanza a las personas que permanecen allí.

El director del ministerio cristiano en Siria, dijo que los misioneros de Alepo han podido bautizar a más de 230 personas desde el comienzo del año. Vale la pena señalar que la realización de bautismos en un país dividido entre facciones islámicas no es una tarea fácil. Por esta razón, los trabajadores del ministerio informan a los participantes que sólo están asistiendo a una reunión y sólo ofrecen la oportunidad de ser bautizados una vez que lleguen a la sede secreta del servicio.

Mientras tanto, el sacerdote católico Ziad Hila, ha continuado ayudando a las personas que permanecen en la ciudad a pesar del conflicto en aumento. En una entrevista con “Ayuda a la Iglesia Necesitada (AIN)”, dijo que la Iglesia ha ayudado a alimentar a los hambrientos a través del servicio de cocina de la organización y la ayuda de otros grupos, según lo informa Christian Today.

Hilal dijo que la esperanza todavía existe en la ciudad, y la Iglesia todavía está llevando a cabo bodas y bautismos a pesar de su lamentable situación. También calcula que de 27.000 a 30.000 cristianos han abandonado Alepo, y los que permanecen son pobres y están sin empleo.