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De acuerdo a una nueva investigación, científicos han descubierto la posibilidad de que la creencia en Dios esté arraigada naturalmente a nuestro cerebro, de acuerdo a lo informado por Charisma News.

“Los psicólogos y antropólogos consideran que los niños abandonados a su propia suerte, tendría cierta concepción de Dios.

Algunos atribuyen esto a nuestro sentido innato de la detección de patrones en el mundo (como para discernir los depredadores o presas en la naturaleza), mientras que otros se propagan a la noción de un ‘super sentido’ cognitivo, o una tendencia para inferir las fuerzas ocultas en el mundo que trabajan para bien o para mal”, dice el doctor Shaheen Lakhan.

Por su parte, el doctor Andrew Newberg, que investiga profundamente la “neuroteología”; llevó a cabo varios estudios del cerebro, en la evaluación de lo que sucede cuando una persona ora o medita en Dios.

Después de ocho semanas de oración, “Ellos tuvieron una mejoría de alrededor del 10 o 15 por ciento”.

“Esto es sólo después de ocho semanas por 12 minutos al día, por lo que se puede imaginar lo que ocurre en las personas que tienen una relación más profunda con Dios, y están haciendo estas prácticas durante horas al día durante años y años”, dijo a Newberg.