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IRAK – Hace unos días, a pocos kilómetros de Mosul, asolada por la guerra, los cristianos se reunieron en oración. Con ISIS a menos de 100 km, cantaron, lloraron y adoraron a Dios. Gente de todas las diferentes denominaciones y credos, unidos en su deseo de paz.

De acuerdo con Christian Today, el grupo fue dirigido por un equipo del ministerio Burn 24-7, una organización con sede en Estados Unidos que surgió de un movimiento universitario y está encabezada por Seun Feucht y su esposa Kate. Tienen vínculos con la Iglesia de Bethel en Redding, California, y envían equipos de todo el mundo para compartir el amor de Jesús a través de la adoración.

Cada equipo realiza eventos de oración y adoración que pueden durar de 12 a 100 horas. “Tratamos de tenerlos consistentemente alojados en una ciudad una vez al mes, y el corazón es reunir a cristianos de diferentes orígenes y diferentes denominaciones, para reunirse y tomar el tiempo para adorar y exaltar a Dios en su ciudad”, dice Kelsie, quien Trabaja con Burn 24-7 en Kurdistán.

“Una cosa es orar de lejos por ISIS y otra es orar por aquí, donde estamos a 80 kilómetros de la ciudad de Mosul, con gente y creyentes que lo han perdido todo, que han huido de un grupo de personas que está descaradamente deseando destruirlos, y todavía están orando por su salvación y por la misericordia de Dios, para que se presente a estos militantes”, dice Kelsie. “Cada vez que clamamos por ISIS es un tiempo poderoso, ver a las personas que han perdido todo como resultado de ISIS orando por ellos, es algo hermoso”.

Kelsie y su equipo trabajan regularmente con 11 familias Yazidi que viven en un edificio abandonado. Ellos también huyeron de Sinjar en agosto, hace dos años. Investigadores de la ONU han confirmado que a medida que ISIS se hizo cargo de la región, hasta 5.000 hombres yazidi murieron en una serie de masacres que obligaron a más de 400.000 personas a huir. Miles de mujeres fueron tomadas en cautividad. Mujeres y niños han sido brutalmente violados y maltratados

“Para nosotros, adorar a Jesús, es una de las maneras más efectivas de ver el cambio, cuando estamos adorando a Jesús, tenemos su corazón para los pobres, para los refugiados…, el mejor lugar es pasar tiempo con él”, dice Kelsie.