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Shapoor a la derecha

Cuando aún era un musulmán que vivía en Irán, Shapoor no creía que Dios pudiera hablar con la gente común, mucho menos tener una relación con ellos o usarlos.

Es por eso que estaba completamente sorprendido cuando descubrió más adelante, cuando emigró al Reino Unido, que Dios no sólo habla con la gente común, sino también “tiene un corazón para los pecadores y para todo el mundo”, según lo informa God Reports.

En sus primeros meses en Gran Bretaña, Shapoor dijo que estaba deprimido. Pero después de asistir a una fiesta de Navidad para conocer a otros iraníes, escuchó una canción llamada Jesús el “Príncipe de la Paz”, que le movió el corazón.

Entonces oró: “Dios, estoy tan solo y deprimido, no sé adónde voy ni cuál es mi futuro, si no me dejas, te serviré de todo corazón para el resto De mis días”.

Shapoor no perdió tiempo en abrazar a Jesús. Ahora, ocho años después de que se estableció en el Reino Unido, cree que Dios lo está usando para construir Su reino entre los refugiados de Oriente Medio y África.

Shapoor comenzó a compartir el Evangelio con sus compatriotas de Siria, Irak, Irán y África, muchos de ellos musulmanes.

“Yo vengo aquí todos los sábados para darles comida, y también durante la semana vinimos y evangelizamos y hablamos de Jesús”, dijo.

Shapoor ha llevado a más de 600 iraníes a la fe en Jesús, diciendo que encuentra entusiasmo en su misión de pasar el Evangelio a la próxima generación. “Como dijo Pablo, tratamos de encontrar a la gente que es fiel y enseñable, y enseñarles”, dijo.

La casa de Shapoor en el Reino Unido es ahora una casa de oración de 24 horas donde los creyentes vienen a orar por amigos, familiares, su ciudad y las naciones. Él ha discipulado y comisionado a 20 familias iraníes para trasladarse a otras partes del Reino Unido para vivir su fe entre otras comunidades de inmigrantes, según lo informan fuentes de Pioneers, conforme a Christian Today.