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Amman, era un personaje muy famosa en su región, conocida y muy buscada por su fama de poseer “poderes mágicos”. Se presentaba como una vidente que daba consejos sobre todo, revelando el momento adecuado para la toma de decisiones, y haciendo el “trabajo” para evitar los accidentes de tráfico.

La gente agradecida por sus servicios, acostumbraba a entregarle importantes sumas de dinero. Pero la vida de Amman tomaría un giro, cuando se le detectó un problema de salud grave, lo que desembocó en que su cuerpo quede paralizado y postrado en una cama.

Un día tuvo un sueño. “Yo estaba en el asiento trasero de un taxi y vi a mi hermano más grande de conductor”, dice Amman, “sólo que él estaba manejando hacia una oscuridad sin fin. En el lado derecho, había tres hombres que llevaban la ropa blanca y brillante, y se acercaron a mí. Me dijeron que era hora de hacer una elección. Y vi a dos hombres a la izquierda, de negro, me invitaron a su lado. Y pensé, yo prefiero ropas blancas!. Elegí los hombres que brillan. Y eran tan brillantes que no se podía ver sus rostros”.

Cuando se despertó, se dio cuenta de que la enfermedad que los médicos no podían curar, estaba siendo milagrosamente sanada. Entonces empezó a caminar de nuevo y sabía que había tomado la decisión correcta. “A través de mi sueño, yo sabía en mi corazón que uno de los hombres vestidos de blanco era Jesús”. La mujer entonces buscó una Biblia y pasó el día siguiente leyendo el Nuevo Testamento”.

Amman comenzó a compartir el Evangelio en cada oportunidad que tuvo. Cuando la gente trataba de obtener respuestas ‘espirituales’, comenzaron a escuchar acerca de la “nueva vida”, que es el camino de Jesús. Mucha gente de su pueblo y de los pueblos vecinos, incluso llegaron al Señor a causa de su testimonio, de acuerdo a lo informado por Open Doors.