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Cristianos en un culto en Uganda

Parientes de una mujer joven en el este de Uganda que puso su fe en Cristo, fue obligada a tomar veneno en la celebración de Año Nuevo, de acuerdo a lo informado por la organización Morning Star News.

Sandra Summaya, de 24 años, de la aldea de Bugayi en el distrito de Pallisa, le dijo a Morning Star News que se había convertido al cristianismo en un culto en el día de Navidad.

“Tuve una gran paz cuando el pastor oró para que yo tomara a Jesús como mi salvador”, dijo. “Más tarde compartí mi testimonio con mi hermano, quien me acusó categóricamente de ser una infiel y una marginada de la familia y la comunidad musulmana. Sentí gran dolor dentro de mí por los insultos.”

El domingo (1 de enero) los familiares de Summaya se reunieron en la aldea predominantemente musulmana en el condado de Kamuge, para celebrar el Año Nuevo con una comida. En un momento de la reunión, Summaya dijo, un tío paterno le leyó un versículo de la Biblia y sugirió que significaba que Dios la protegería del daño, incluyendo la enfermedad por ingerir veneno.

“Me dijo: ‘¿Usted cree que Issa [Jesús] es capaz de protegerla contra el veneno como está escrito en la Biblia?’ Y yo respondí “sí”, dijo. “Inmediatamente me vi obligada a tomar el veneno para confirmar mi fe en la Biblia, alrededor de la medianoche. Yo no podía negar la Biblia, así que tomé el veneno de rata.”

“Comencé a tener dolores estomacales graves junto con vómitos y lloré por ayuda”, dijo. “Me llevaron de la granja a un arbusto cercano. Me ataron con una cuerda a un árbol y me dejaron morir.”

Sus fuertes gritos despertaron a un vecino cristiano que se precipitó al sitio.
“Encontré a Summaya inconsciente, y la llevamos a un asilo de ancianos de Kamuge, donde el médico le salvó la vida”, dijo el vecino, cuyo nombre se oculta por razones de seguridad.

Summaya permanece en el hospital y su estado se ha estabilizado, dijo una enfermera a Morning Star News.

“Ella seguirá en el hospital por unos cuantos días mientras monitoreamos su situación”, dijo la enfermera, quien pidió el anonimato.

Un contacto del área de Uganda, pidió oración para que Summaya fuera curada y protegida, y que ella no dudara del amor y provisión de Dios.