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Un rabino en una remota región de México, fue a una granja lechera para comprar leche, y se sorprendió al ver un elemento vital del Tercer Templo de Israel justo delante de sus ojos: una vaca roja que mascaba tranquilamente bajo el sol.

“Este es el estatuto de la ley que el Señor ha mandado: Diles al pueblo de Israel que te traiga una novilla roja sin defecto, en la cual no haya defecto, y sobre la cual jamás ha llegado un yugo.” Números 19: 2 La Biblia de Israel

“He crecido con las historias, así que sé lo raro y valioso que es la novilla roja”, dijo el Rabino Benny “Bentsion” Hershcovich a Breaking Israel News. “Nunca había visto una vaca roja y nunca esperé verla. Mi corazón literalmente saltó cuando la vi.”

La novilla roja, uno de los mandamientos más desconcertantes de la Torá, es un elemento necesario para purificar a los judíos para poder hacer el servicio en el Templo.

En el curso de los aproximadamente mil años del Primer y Segundo Templo, sólo se usaron nueve Novillas Rojas en la preparación de las aguas usadas para purificar a los judíos. Según la tradición judía, el décimo será usado por el Mesías.

El rabino Hershcovich es el emisario de Cabo San Lucas, México, para Chabad, una rama del judaísmo jasídico que enfatiza el papel del Mesías. Trabaja duro para satisfacer las necesidades espirituales de la pequeña comunidad judía en Baja California, pero seguir las costumbres extra-rigurosas de Chabad con respecto a la preparación de los alimentos representa un reto en el lugar exótico.

“Aunque estamos en esta región tan lejana, decidimos no comprometer ninguno de los estándares kosher que teníamos en Brooklyn”, explicó el rabino Hershcovich a Breaking Israel News. Esta adhesión al ritual lo llevó a un notable descubrimiento que ilustra que el Tercer Templo está muy cerca.

Las restricciones kosher del rabino Hershcovich requieren que él personalmente supervise el ordeño para hacer sus propios productos lácteos. Mientras visitaba una granja mexicana, el rabino levantó la vista del ordeño y se sorprendió al ver una vaca de color distintivo vagando entre el rebaño: una que parecía completamente roja, sin manchas.

El rabino Hershcovich preguntó al granjero acerca del ternero. El perplejo agricultor mexicano explicó que había nacido varios meses antes, y que aunque el color era extraño, consideraba que era “sólo otra vaca”. El granjero nunca había oído hablar del mandamiento bíblico y no entendía por qué el rabino estaba tan emocionado.

“Independientemente de su estatus, sólo ver algo que era parte integral del Templo y la historia judía, fue realmente magnífico”, dijo el rabino. Con información de Breaking Israel News