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Un informe exclusivo de una agencia de noticias internacional cristiana, trajo al debate público un tema que parece tomado de las películas de terror. Se trata de una detallada investigación que se ha realizado en Uganda, África, en un número de casos relacionados con el sacrificio de niños en rituales de brujería. La noticia es que cientos de niños de Uganda son secuestrados y asesinados precisamente en la región de Kampala.

Después que los familiares presentaran sus quejas, y del interés de un pastor evangélico para ayudar a las autoridades en la investigación de los casos, se encontró que el sacrificio de niños en rituales de brujería se ha convertido en un negocio, que implica a empresarios, a la brujería y por supuesto al dinero.

CBN News, la agencia responsable de la materia, se ha asociado con agentes secretos, la policía local y el pastor Peter Sewakiryanga, responsable de un ministerio que proporciona ayuda a los niños ungandeses objetivos de asistencias. “Las brujas creen que cuando se secuestra a un niño, simplemente obtienen riqueza y protección”, dijo en el informe.

“Cuando se llevan al niño, lo más a menudo es cortarle el cuello, extraerle la sangre, hacer cortes en la piel, le cortan los genitales o cualquier otro órgano del cuerpo que los espíritus están pidiendo”, dijo Peter, que explica los detalles de los rituales macabros. También de acuerdo con él, este tipo de sacrificio rituales suceden casi todos los meses; “El problema está aumentando y muchos niños mueren. Hay muy pocos que sobreviven, la mayoría de ellos mueren”, agregó.

Muchas atrocidades son cometidas por los magos de Uganda en la utilización de niños en rituales. Moisés Binoga, responsable de un equipo de gobierno que investiga este tipo de delitos, dijo a CBN News que a algunos les cortan la lengua al niño para obtener “poderes especiales”; “El lenguaje es utilizado en el ritual. Ellos creen que esto puede silenciar al enemigo”, dijo.

Aún con tal monstruosidad y el dolor de las familias que han tenido hijos secuestrados, mutilados o muertos, algunos pueden tener la capacidad de Dios para ofrecer el perdón, algo impensable en perspectiva humana, pero es posible a través del poder del Espíritu Santo. Es lo que piensa Rachel Kaseggu, la madre de Clive, uno de los niños sacrificados:

“Debido a mi fe en Jesús, creo en las segundas oportunidades, y darle a ellos, porque no hay nada que pueda hacer para traer a mi Clive de nuevo. Mi mensaje para ellos es: confesar sus pecados y que se vuelvan al Señor. El perdonará sus pecados!”, dijo.