Compartir

BRASIL – El canal de televisión TV Globo, mostró el pasado 2 de abril, el fantástico testimonio de una mujer que vivió en el mundo de la adicción a las drogas, y logro ser libre del vicio, por el poder del Evangelio de Jesucristo.

Silvia estuvo viviendo en las calles desde los nueve años de edad. A los 18 años, fue detenida y condenada a 25 años de prisión por robo a mano armada, estuvo 25 años en detenida.

Cuando la mujer quedò en libertad, tuvo muchos problemas para insertarse en la sociedad, lo que la llevò a un estado de depresión, y se volcó al consumo de las drogas.

En las calles de San Pablo, Silvia lucia con una apariencia muy deteriorada, fue conocida con el apodo de la “Bruja de Cracolandia”.

Pero la vida de esta mujer fue cambiada cuando el amor de Cristo la conquistò, al ser alcanzada a través de un proyecto social desarrollado durante años por la Junta Nacional de Misión de la Convención Bautista Brasileña, de acuerdo a lo informado por el medio Gospel Mais.

“Dios es misericordioso. Él envió un ángel”, dice Silvia, recordando el trabajo misionero. “Ella apareció por mi espalda, llegó poco a poco, me dio un abrazo. Y yo estaba pensando, ‘como esta persona, blanca brillante, linda, ojos verdes, tiene el valor para abrazar a una persona como yo?’.”

Este ángel era la misionera Fernanda Toyonaga, quièn participa del proyecto social voluntariamente: “Verla en esa situación era muy doloroso, y luego quería entender lo que sucedió a una señora de esa edad, para llegar a esa situación”, dijo Fernanda.

Silvia explicó que el gesto de la misión fue el primer paso de su cambio de vida

Ella entrò en un lugar llamado “Casa Rosa”, donde se hace la primera fase del tratamiento para los adictos que aceptan ser rehabilitados, Silvia recibió tratamiento médico, completó la escuela primaria y empezó a soñar con otra calidad de vida.

Ahora Silvia se encuentra estudiando en la Universidad, y con un gran gozo por cómo Dios le ha cambiado su vida. “Quiero ayudar, pero quiero aprender. Quiero dar porque estoy recibiendo en gran cantidad”, explica Silvia, que resume lo que el Evangelio significa en la práctica en su vida. “Puedo sentir lo que es tener paz. Tengo esta paz hoy en día. No puedo explicarlo”.