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Hace unas tres semanas, el Pastor Paul, del ministerio Biblias para Medio Oriente, estaba cambiando su ropa después de un servicio de bautismo, de repente, militantes radicales comenzaron a apedrearlo a él y a su grupo. Su cabeza fue gravemente herida y ensangrentada, y un número de otros sufrieron lesiones también.

Los creyentes lo llevaron al hospital más cercano. Un examen mostró serios daños en su cráneo, así que fue trasladado a un hospital especializado para una cirugía inmediata. Las autoridades allí, sin embargo, se negaron a hacerle la cirugía antes de recibir el pago. Asì y todo, sus pobres amigos creyentes de alguna manera lograron cumplir.

Los militantes islámicos que los atacaron descubrieron que el pastor Paul estaba recibiendo tratamiento en ese hospital y planearon matarlo. Así que los creyentes lo llevaron del hospital a la casa del Pastor Ayyoob en una zona boscosa cercana.

El domingo pasado (16 de abril, domingo de Pascua), los cristianos con el Pastor Paul y el Pastor Ayyoob estaban en medio de un servicio de adoración cuando de repente, un grupo de militantes llegó a la casa, armado con barras de acero y otras armas.

Perdiendo toda esperanza, el grupo de cristianos pensó que ese era su último día. Entonces se tomaron de las manos y repetidamente alabaron y agradecieron al Señor Jesucristo resucitado. También continuamente reclamaron la sangre de Jesucristo como su victoria.

De forma completamente inesperada, un león salió corriendo del bosque, saltó hacia los militantes, y tomó a uno por el cuello. Cuando otros combatientes intentaron atacar al león, otros dos leones los acorralaron. Los militantes aterrorizados huyeron del sitio, y los leones los dejaron completamente solos. Igualmente sorprendente, los registros muestran que no se supone que ningún león viva en ese bosque.