Compartir
Recluso Kenneth Williams

Recuerdan al ladrón que estaba junto a Jesús durante la crucifixión?, si, ese mismo que pidió a nuestro Señor por misericordia, y Jesús le dijo “De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso”. La ley romana lo condenò a muerte por sus delitos, pero en sus últimos suspiros, su eternidad tuvo un cambio abrupto cuando entregó su vida a Jesucristo el rey. Lo mismo parece haber ocurrido con un recluso en los Estados Unidos, él adujo haber sido transformado por el poder del evangelio, y murió hablando en lenguas al ser ejecutado.

El recluso Kenneth Williams dijo: “En cuanto a mis últimas palabras … No es que yo crea que una persona puede hablar sus últimas palabras, hay eternidad. Me imagino que una vez más pediré disculpas a los miembros de la familia de la víctima. Grabarè correctamente mis últimas palabras en el papel, no las entenderá porque serán habladas en mi idioma espiritual, en lenguas”, dijo Williams al verdugo, conforme a lo publicado por Charisma News.

“Las lenguas se mencionan en la Biblia: 1 Corintios capítulo 14. Si mi destino es morir en una mesa de ejecución en forma de cruz de crucifixión, mis últimas palabras aquí en la tierra serán pronunciadas a Dios arriba, mientras que el ADC y el Estado De Arkansas trabajan para poner mi cuerpo hacia la muerte”, dijo antes de hablar en lenguas.

Los periodistas dicen que siguió hablando en lenguas hasta que el midazolam entró en vigor.

“No soy la misma persona que fui, me he transformado, algunas cosas no se pueden deshacer, busco el perdón”, dijo Williams antes de morir.

Midazolam es un sedante utilizado antes de las cirugías. La droga también es parte del cóctel utilizado para las ejecuciones de inyección letal.

Después de que se administraron todos los fármacos, Williams se convulsionó y tosió, muriendo siete minutos después de que comenzara el proceso de ejecución.

El joven de 38 años fue sentenciado a cadena perpetua por el asesinato en 1998 de Dominique Hurd, una animadora universitaria.

Tres semanas después de la sentencia, escapó en un barril de restos de cocina. Posteriormente fue declarado culpable de un asesinato capital por haber matado a Cecil Boren durante la fuga.

Williams fue condenado por el asesinato de Boren y condenado a muerte. Más tarde confesó haber matado a otra persona el mismo día en que asesinó a Hurd.