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Has escuchado a algún cristiano alguna vez decir esta frase: “yo no voy a ninguna iglesia, me congrego en mi casa, escucho prédicas por Internet”. Sin ánimo de juzgar a nadie, esta es una frase empleada por algunos hermanos en la fe que hace tiempo no asisten a una congregación.

Sobre este punto en particular, el reconocido evangelista de casi 100 años Billy Graham, dijo que “los cristianos no deben dejar de tener comunión en la iglesia para asistir a los sermones en el hogar”. Si los servicios son acompañados solamente por televisión o Internet, Graham dice que la gente va a perder la oportunidad de ser parte de la congregación y de unirse a sus hermanos.

Como ha sido habitual en estos últimos años, el evangelista con ayuda de secretarios, ha compartido sus experiencias y ha dado consejería a través de su sitio web. En una pregunta de un lector, publicada en la web de la Asociación Evangelística Billy Graham el 14 de enero pasado, el hombre confesó que no le gustaba asistir a los servicios religiosos y cuestionó si tendría problemas si escuchaba los mismos sermones por TV o Internet.

En respuesta, Graham dijo que tiene mucho valor la transmisión de servicios en la televisión, porque beneficia a los ancianos y a las personas con problemas de salud, que desean escuchar la Palabra de Dios. Sin embargo, aún siendo el mismo mensaje entregado por los medios de comunicación que el de la iglesia, un cristiano puede perder mucho en la elección de quedarse en casa.

Uno está perdiendo la oportunidad de ser parte de la obra de Dios e intercambiar sus conocimientos con otros cristianos, según el evangelista. Citando Hebreos 10: 24-25, se acordó de lo que la Biblia dice a la gente: “Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras. No deje de reunirse como iglesia a la manera de algunos, sino animémonos unos a otros, aún más al ver que el día se acerca”.

“Usted puede perder la oportunidad de servir a Cristo junto a sus compañeros cristianos”, dice Graham. “Una iglesia vital no es una que sólo se ve en el interior, sino que también mira hacia fuera y trata de servir a los demás en nombre de Jesús”.