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El Estado Islámico acaba de usar el período sagrado de los musulmanes llamado “Ramadàn”, como incentivo para convocar a una “Guerra total contra los infieles”, en busca aparente del cumplimiento del Apocalipsis.

El concepto de estos grupos extremistas es simple: se convierta al islamismo, o muera. Y los infieles son todos aquellos que están fuera de la religión musulmana: cristianos, judíos, ateos, hindúes e incluso seguidores de Alá que no comparten sus interpretaciones del corán.

De acuerdo con informaciones del diario The Independent, el Estado Islámico reiteró a los musulmanes de todo el mundo su convocatoria a la guerra en un comunicado que pide un “ritual sangriento” contra los “infieles”.

“Hermanos musulmanes en Europa que no pueden alcanzar las tierras del Estado islámico, ataquen a los infieles en sus casas, mercados, carreteras y foros … Hagan eso y entonces alcanzarán una gran recompensa incluso por el martirio en el Ramadán”, dijo El Estado Islámico a través de un comunicado.

La bandera de ISIS vuela en el país más cristiano de Asia

La insurgencia islamista en el sur de Filipinas obliga a los cristianos a huir, esconderse o morir. La violencia, la inestabilidad y la persecución cristiana que ISIS ha traído al Oriente Medio está llegando a una isla sitiada en Filipinas.

Más de 100 personas han sido asesinadas y cientos más han sido tomados como rehenes en el lapso de una semana en la isla de Mindanao, hogar de una minoría musulmana en el archipiélago. Los insurgentes han apuntado a los cristianos y a aquellos que no pueden demostrar que son musulmanes. Los expertos creen que el Estado islámico está a punto de crear un califato en el sudeste asiático, incluyendo esta isla en particular, de acuerdo a lo informado por Christian Today.