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Por Kelly Anderson

La palabra pastor se utiliza a menudo para referirse a la persona encargada de apacentar a las ovejas, se encarga de su alimentación, cuidado y protección.

De manera análoga se utiliza este término pastor para referirnos a las personas con el don de asumir la responsabilidad personal de un grupo de creyentes para su bienestar espiritual.

En este sentido, el pastor es la persona responsable de alimentar, dirigir, proteger y restaurar a quienes están a su cargo, es decir, encargada del cuidado espiritual del pueblo de Dios.

En las sagradas escrituras se identifica a Dios como el Buen Pastor por ejemplo en el Salmo 23. Jesús se identifica como el Buen Pastor que da su vida por sus ovejas y quien las protege para que nadie las arrebate de sus manos…

Cuando indagamos sobre los dones espirituales en la Biblia, encontramos al don de pastor como un atributo especial o regalo que el Espíritu Santo le da a un miembro por gracia de Dios (Romanos 12:6-8).

En Efesios 4: 11, se ubica al rol de Pastor en cuarto lugar, ya que no tiene que ver tanto con la autoridad, sino con apacentar, enseñar y cuidar.

El pastor tiene un importante rol educativo en la iglesia. Los pastores, juntamente con los maestros, son necesarios para fortalecer las iglesias. Esto ocurre a través de la enseñanza, el cuidado pastoral y el liderazgo espiritual.

Es necesario que la tarea del pastor se encuentre equilibrada con las demás funciones en el cuerpo de Cristo, ya que es quien debe velar por éstos.

Si la fortaleza del pastor es enseñar, debe buscar la excelencia en sus enseñanzas y dejar lugar a otros miembros para que colaboren con las demás tareas de la Iglesia, ya que esta debe contar con permanente capacitación. Su meta principal debe ser la formación de nuevos maestros y nuevos pastores para extender la evangelización en la tierra.
Los resultados de una iglesia apacentada y entrenada son formidables, según se detalla en Efesios 4:13-16.

La función del pastor no solo se limita a la de alimentar a sus ovejas a través de sus enseñanzas, sino que también de cuidarlas y protegerlas. En Mateo 18:12 dice: … “Si un hombre tiene cien ovejas, y se descarría una de ellas, ¿no deja las noventa y nueve y va por los montes a buscar la que se había descarriado? Y si acontece que la encuentra, de cierto os digo que se regocija más por aquélla, que por las noventa y nueve que no se descarriaron. Así, no es la voluntad de vuestro Padre que está en los cielos, que se pierda uno de estos pequeños”… En Lucas 15: 5-7 agrega : … “Y cuando la encuentra, la pone sobre sus hombros gozoso; y al llegar a casa, reúne a sus amigos y vecinos, diciéndoles: Gozaos conmigo, porque he encontrado mi oveja que se había perdido. Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento”…

En esta parábola de la oveja perdida se desprende otra de las funciones relevantes del pastor: la de cuidar a su rebaño, de velar por cada una de las ovejas a su cargo, ya que Dios le pedirá cuentas de cada una de ellas. Jesús dijo: Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas. Jn.10:11

Por lo tanto, ser pastor implica ser compasivo, alimentar, nutrir, brindar seguridad, cuidados y confianza a su rebaño.

Cuando Jesús alimentó a los cinco mil, vio una gran multitud, y tuvo compasión de ellos, porque eran como ovejas que no tenían pastor; y comenzó a enseñarles muchas cosas. Mr.6:34

En el salmo 23:1 dice; … “Jehová es mi pastor; nada me faltará”…

En Jeremías 23:4 dice: … “Y pondré sobre ellas pastores que las apacienten; y no temerán más, ni se amedrentarán, ni serán menoscabadas”…

En Hechos 20:28 dice: Por tanto, mirad por vosotros, y por todo el rebaño en que el Espíritu Santo os ha puesto por obispos, para apacentar la iglesia del Señor, la cual él ganó por su propia sangre.

En el Salmo 23: 4 dice: Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; tú vara y tu cayado me infundirán aliento.
En Jeremías 31:10 dice: … “Oíd palabra de Jehová, oh naciones, y hacedlo saber en las costas que están lejos, y decid: El que esparció a Israel lo reunirá y guardará, como el pastor a su rebaño”…

El pastor como padre, debe estar pendiente permanentemente de lo que Dios le ha confiado a su cuidado. Él conoce a sus miembros y debe estar atento a sus necesidades, al cuidado de la vida espiritual, física, moral, intelectual, etc., de cada miembro de su casa o congregación.

Pero la responsabilidad de su rebaño no depende sólo del pastor, ya que en Hechos 13: 17 dice: “Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos. La congregación debe estar sujeta a sus pastores porque ellos velan por sus almas. El comportamiento de la Iglesia debe ser bueno, para que sus pastores encuentren regocijo, ya que muchas veces sufren dolores por su desobediencia.

El apóstol Pablo le escribe al joven pastor Timoteo estas palabras: Esfuérzate por presentarte aprobado ante Dios, como un obrero que no tiene nada de qué avergonzarse, y que enseña correctamente a poner en práctica el mensaje de la verdad. 2Ti.2:15.

En 1° Pedro 3:15 dice: Santificad a Dios el Señor en vuestros corazones, y estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros. ..16-18.
Un pastor como hijo de Dios debe mantener una conducta y testimonio intachables.

Por Kelly Anderson www.evangelionoticias.com