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Las 40 Parábolas del nuevo TESTAMENTO

Las  Parábolas  son narraciones de  hechos o historias de vida del que nos deja una enseñanza moral, por comparación o semejanza.

A Jesús le gustaba hablarle a sus seguidores a través de parábolas para enseñarles sobre los misterios del reino de Dios. Quienes no eran sus discípulos las oían pero no las entendían… A través de ellas declaraba cosas escondidas desde la fundación del mundo.

Muchos las oyen, pero no las entienden porque sus ojos espirituales están cerrados.

Pero Jesús nos dijo: …Bienaventurados vuestros ojos, porque ven y vuestros oídos porque oyen… porque de cierto os digo que muchos profetas y justos desearon ver lo que ustedes ven y no lo vieron y oír lo que ustedes oyen y no lo oyeron… Mateo 13: 16 y 17. En el Nuevo Testamento encontramos 40 parábolas:

 

  • LA PARÁBOLA DE LOS DOS HIJOS: (En Mateo 21: 28-32)

Un hombre tenía dos hijos, y acercándose al primero, le dijo: Hijo, ve hoy a trabajar en mi viña. Respondiendo él, dijo: No quiero; pero después, arrepentido, fue. Y acercándose al otro, le dijo de la misma manera; y respondiendo él, dijo; Si, señor. Y no fue. ¿Cuál de los dos hizo la voluntad de su padre? Dijeron ellos: el primero. Jesús le dijo: De cierto os digo, que los publicanos y las rameras van delante de vosotros al reino de Dios. Porque vino a vosotros Juan en camino de justicia, y no le creísteis, pero los publicanos y las rameras le creyeron; y vosotros, viendo esto, no os arrepentisteis después para creerle.

EXPLICACIÓN:

Los líderes judíos habían dicho que si obedecerían a Dios, pero cuando vino el Hijo de Dios no le obedecieron. En cambio los publicanos y las prostitutas si, aunque en su vida habían desobedecido a Dios, escucharon la palabra, se arrepintieron y  siguieron a Jesús.

En la parábola ningún hijo es perfecto. El primero empieza bien y termina mal. El segundo empieza mal y termina muy bien. Lo ideal sería obedecer desde el principio hasta el final.

El primer hijo representa al grupo de personas en cuyas palabras son mejores que sus acciones. Muchas veces pasa que no podemos escuchar lo bueno que me dices por el ruido que hace lo malo que haces.

El segundo hijo representa a las personas cuyas acciones y sentimientos son mejores de lo que aparentan o de lo que dicen, pero sus deseos de conversión son muy grandes.

Nadie sabe el día y la hora en el que Dios vendrá a pedir su alma, es por ello que si nos desviamos del camino, endereza tus sendas porque aún estas a tiempo. Seamos humildes, convirtámonos a Dios.  Nadie es tan fuerte como el que se reconoce débil y pone su confianza en Dios.

Cuantas veces le dijimos “SI” a Dios de palabras, pero de obras le decimos “NO”. La conversión es necesaria para que si hasta ahora nuestra vida ha sido un No por los hechos comencemos a hacer su  voluntad.

Judas empezó diciendo SI con sus palabras y terminó diciendo NO con sus acciones.

Zaqueo comenzó  muy mal y terminó convertido ganando el cielo. Los sacerdotes, escribas y fariseos se habían propuesto decir SI a Dios y terminaron diciendo No a Cristo.

Los publicanos le habían dicho NO a Dios  con su mala conducta y al convertirse por la predicación terminaron diciendo un Sí que les valió la eternidad.

Por tanto hermanos, es más importante cómo terminamos nuestros días en el camino de Dios, que como comenzamos.

¿Seremos religiosos, piadosos y misericordiosos en apariencia, pero ruines, envidiosos, calumniadores, homicidas, adúlteros, fornicarios, o injustos en la práctica?

O ¿Somos de los que sabiendo que nuestra vida no está bien porque cometemos errores, anhelamos en nuestro corazón seguir las enseñanzas de Jesús y alcanzar la vida eterna?

…El Señor siempre nos da oportunidades de arrepentirnos para obtener su misericordia pero debemos aprovechar mientras haya tiempo para ir a la viña a recoger el fruto de la salvación por amor a Cristo y por nuestra propia felicidad…

  • LA PARÁBOLA DEL TRIGO Y LA CIZAÑA: (Mateo 13:24-30)

 El reino de los cielos es semejante a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero mientras dormían los hombres, vino su enemigo y sembró cizaña entre el trigo, y se fue.  Y cuando salió la hierba y dio fruto, entonces apareció también la cizaña.

Vinieron entonces los siervos del padre de familia y le dijeron: Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde, pues, tiene cizaña?  Él les dijo: Un enemigo ha hecho esto. Y los siervos le dijeron: ¿Quieres, pues, que vayamos y la arranquemos?  Él les dijo: No, no sea que al arrancar la cizaña, arranquéis también con ella el trigo. Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero.

EXPLICACIÓN:

En un mismo campo crece el trigo y la cizaña. Como la cizaña y el trigo se ven iguales, es prácticamente imposible poder diferenciarlos a simple vista.

La cizaña puede ahogar y lastimar al trigo, por lo que lo más recomendable sería quitarla, arrancarla de raíz en todo el campo para que el trigo crezca sin ninguna dificultad. Esto sería lo más lógico de hacer. Pero Jesús nos dice que no debemos arrancarla porque al recoger la cizaña se corre el riesgo de arrancar también el trigo.

La semilla buena, la de trigo es sembrada por Dios. Pero sabemos también que en este mundo el enemigo viene a robar, matar y destruir. El viene, y siembra cizaña junto al trigo, porque su propósito es destruir la obra que el sembrador, el Señor, quiere hacer.

El trigo aunque con dificultad puede seguir creciendo y madurando junto a la cizaña que trata de ahogarlo, es importante que la cizaña no se remueva.

Pudiera ser un trigo que todavía no madura bien y está muy pegado a la cizaña. A simple vista los dos parecen igual, no hay mucha diferencia en la apariencia. Hay que esperar para ver el fruto, uno es dulce y el otro es amargo.

Debemos dejar que crezcan juntos, y será al final de los tiempos que estos serán separados: la cizaña será atada en manojos para ser quemada y el trigo será llevado al granero del Señor.

Dios es todopoderoso, y lo que es imposible para los hombres es posible para Dios. Él es a quien la naturaleza obedece, y con una sola Palabra, Jesús puede convertir la misma cizaña en trigo para la honra y gloria de su nombre.

Permitamos que el trigo y la cizaña crezcan juntos, tal como Dios lo ha dispuesto. No nos apresuremos en quitar la cizaña del trigo, porque Dios y sus ángeles lo harán al final de los tiempos.

A nosotros solamente nos corresponde sembrar la semilla y regarla con oración, y es Dios Padre quién dará el crecimiento en su tiempo. La tarea de discernir quienes son sus hijos la debemos dejar a Dios. No sea que en el afán de eliminar la cizaña dañemos al buen fruto.

…Pero sí debemos examinarnos a nosotros mismos si estamos en el buen camino y si nuestros frutos son buenos…

  • LA PARÁBOLA DEL TESORO ESCONDIDO (Mateo 13:44)

 El  reino de los cielos es semejante a un tesoro escondido en un campo, el cual un hombre halla, y lo esconde de nuevo; y gozoso por ello va y vende todo lo que tiene, y compra aquel campo.

EXPLICACIÓN:

Cuando oímos el mensaje de Dios, deberíamos estar llenos de alegría o gozosos al punto de dejar todo lo demás  a fin de obtener la salvación. Para este hombre valía la pena cualquier sacrificio con tal de alcanzar la salvación.

En esta parábola Jesús estaba hablando del valor de la unción, de la salvación, el poder del Espíritu Santo en la vida de esa persona.  No explica el cómo llegar a ser creyente, ni muestra el camino para ser salvos, porque sabemos que todo esto es por la gracia y misericordia de Dios, gratuitamente, pagada por la sangre derramada de Cristo.

 

4-        LA PARÁBOLA DE LA PERLA DE GRAN PRECIO: (Mateo 13: 45-46)

El reino de los cielos es semejante a un mercader que busca buenas perlas, que habiendo hallado una perla preciosa, fue y vendió todo lo que tenía, y la compró.

EXPLICACIÓN:

Es importante analizar cómo se forman las perlas vamos a encontrar que una perla se forma de la suciedad, de la basura que tiran los peces o de la que se acumula en el fondo del mar. Cuando esa basurita que  entra en un ostión, éste comienza a derramar un líquido que se llama nácar, similar a cuando los entra una basurita en el ojo y éste comienza a lagrimar. Ese líquido llamado nácar, a lo largo de los años,  va cubriendo esa basurita y así se va formando la perla.

La perla de gran precio para Dios somos nosotros porque vinimos de abajo.

Aunque venimos de lo más bajo y profundo como las perlas, no valíamos nada para este mundo, estábamos condenados a la muerte, Jesucristo nos lavó con su sangre, nos perdonó nuestros pecados, nos llenó de su amor, de su justicia, de su santidad. E igual que esa arena o esa basurita nos transformamos en una perla de gran precio para nuestro Señor.

Pero como las perlas son suaves, tenemos que guardarlas para que no se manche con la suciedad de este mundo…

Una de las cosas más bonitas que tienen las perlas es la luz que refleja, esa luz la diferencia de las otras piedras preciosas.  Su luz no sólo es blanca, sino que refleja en su luz los colores del arco iris. Nosotros además de ser perlas preciosas reflejamos la luz de cristo en nosotros.

La perla fue comprada… Cristo nos compró. El Señor; nos compró para usarnos para su honra y su gloria, nos liberó para darnos vida. Ya no somos esclavos del pecado, ahora somos siervos del Señor Jesucristo.

  • LA PARÁBOLA DE LA RED: (Mateo 13:47-50)

 El reino de los cielos es semejante a una red, que echada en el mar, recoge de toda clase de peces;  y una vez llena, la sacan a la orilla; y sentados, recogen lo bueno en cestas, y lo malo echan fuera.  Así será al fin del siglo: saldrán los ángeles, y apartarán a los malos de entre los justos,  y los echarán en el horno de fuego; allí será el lloro y el crujir de dientes.

EXPLICACIÓN:

Todos en algún momento nos hemos llevado una decepción con algún hermano en la fe o un tropiezo, y en esos momentos pareciera como que toda la Iglesia del Señor estuviera corrompida, y vienen a nuestra mente pensamientos de abandono y separación de la misma.  Pero para darnos una respuesta y un consuelo para ese sentimiento, el señor nos ha dejado esta parábola de la red.

A menudo observamos que muchas personas que atraviesan alguna crisis o problemas se acercan a las iglesias,  atraído por ese mensaje, ya que la palabra es poderosa. “La Red recoge toda clase de peces”, muchos hasta pueden ser usados por el Espíritu Santo, pueden ser colaboradores en la congregación, pero no todos son salvos.

Como sucede en la parábola del trigo y la cizaña, se los reconocerá por sus frutos.

Los pescadores cuando sacan sus redes separan los peces, porque hay especies comestibles y otras que no se pueden consumir porque sus carnes son amargas o venenosas. Su precio en el mercado es muy diferente uno de otro.

  • LA PARABOLA DE LOS DOS DEUDORES: (Mateo 13: 23-35)

 El reino de los cielos es semejante a un rey que quiso hacer cuentas con sus siervos. Y comenzando a hacer cuentas, le fue presentado uno que le debía diez mil talentos.

A éste, como no pudo pagar, ordenó su señor venderle, y a su mujer e hijos, y todo lo que tenía, para que se le pagase la deuda.

Entonces aquel siervo, postrado, le suplicaba, diciendo: Señor, ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo.  El señor de aquel siervo, movido a misericordia, le soltó y le perdonó la deuda.  Pero saliendo aquel siervo, halló a uno de sus consiervos, que le debía cien denarios; y asiendo de él, le ahogaba, diciendo: Págame lo que me debes.  Entonces su consiervo, postrándose a sus pies, le rogaba diciendo: Ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo.  Más él no quiso, sino fue y le echó en la cárcel, hasta que pagase la deuda.

Viendo sus consiervos lo que pasaba, se entristecieron mucho, y fueron y refirieron a su señor todo lo que había pasado.  Entonces, llamándole su señor, le dijo: Siervo malvado, toda aquella deuda te perdoné, porque me rogaste.  ¿No debías tú también tener misericordia de tu consiervo, como yo tuve misericordia de ti?  Entonces su señor, enojado, lo entregó a los verdugos, hasta que pagase todo lo que le debía.  Así también mi Padre celestial hará con vosotros si no perdonáis de todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas.

EXPLICACIÓN:

Nuestra deuda con el Señor era tan grande que estuvimos condenados por el pecado a la esclavitud y a la muerte. Pero al arrepentirnos, Jesucristo rogó al padre por nosotros y el Señor se conmovió y nos perdonó nuestros pecados.

Así como el Señor nos ha perdonado, nosotros también debemos tener compasión y perdonar a nuestro prójimo, porque de lo contrario recibiremos el castigo que merecíamos.

Jesús toco mucho el tema del perdón, sin límite. Si queremos que Dios nos perdone nuestros pecados y ofensas, nosotros también debemos ser capaces de perdonar de corazón a nuestro prójimo. Debemos perdonar las veces que sea necesario.

  • LA PARÁBOLA DE LOS OBREROS DE LA VIÑA: (Mateo 20: 1-16)

Porque el reino de los cielos es semejante a un hombre, padre de familia, que salió por la mañana a contratar obreros para su viña. Y habiendo convenido con los obreros en un denario al día, los envió a su viña.  Saliendo cerca de la hora tercera del día, vio a otros que estaban en la plaza desocupados;  y les dijo: Id también vosotros a mi viña, y os daré lo que sea justo. Y ellos fueron.  Salió otra vez cerca de las horas sexta y novena, e hizo lo mismo.  Y saliendo cerca de la hora undécima, halló a otros que estaban desocupados; y les dijo: ¿Por qué estáis aquí todo el día desocupados?  Le dijeron: Porque nadie nos ha contratado. Él les dijo: Id también vosotros a la viña, y recibiréis lo que sea justo.  Cuando llegó la noche, el señor de la viña dijo a su mayordomo: Llama a los obreros y págales el jornal, comenzando desde los postreros hasta los primeros.  Y al venir los que habían ido cerca de la hora undécima, recibieron cada uno un denario.  Al venir también los primeros, pensaron que habían de recibir más; pero también ellos recibieron cada uno un denario.  Y al recibirlo, murmuraban contra el padre de familia,  diciendo: Estos postreros han trabajado una sola hora, y los has hecho iguales a nosotros, que hemos soportado la carga y el calor del día.  Él, respondiendo, dijo a uno de ellos: Amigo, no te hago agravio; ¿no conviniste conmigo en un denario?  Toma lo que es tuyo, y vete; pero quiero dar a este postrero, como a ti.  ¿No me es lícito hacer lo que quiero con lo mío? ¿O tienes tú envidia, porque yo soy bueno?  Así, los primeros serán postreros, y los postreros, primeros; porque muchos son llamados, más pocos escogidos.

EXPLICACIÓN:

Los caminos y pensamientos de Dios no son los nuestros. Podríamos pensar que es injusto que alguien que trabajó solo una hora reciba la misma paga que quien trabajó todo el día, pero Dios no lo ve así.

Cada trabajador había estado conforme con la paga ofrecida por el dueño. Los que habían empezado en la mañana habían estado de acuerdo en que un denario era justo y apropiado, así que no había lugar a reclamos respecto al pago recibido: lo que el dueño le diera a los demás quedaba fuera del acuerdo inicial con cada uno.

Toda la riqueza le pertenece a Dios, y él es generoso y misericordioso para con todos. Los “postreros”, aquellos que son llamados y escogidos al final, tienen entrada al Reino de Dios tal como los que son llamados al comienzo del día. La gracia que Dios se extiende a quienes son fieles.

En la viña del Señor, el trabajo de plantar, cultivar y cosechar también continúa hasta que todo concluya. El Reino de Dios es como una viña llena de trabajadores contratados por el dueño para realizar una labor específica en el momento apropiado. Debemos anhelar entrar en la viña y trabajar. Tenemos que estar disponibles para que Dios nos llame.

Si no nos desanimamos ni renunciamos a medio camino, recibiremos de Dios la recompensa prometida: la corona de justicia.

  • LA PARÁBOLA DE LAS BODAS: Mateo 22:1-14)

 Respondiendo Jesús, les volvió a hablar en parábolas, diciendo: El reino de los cielos es semejante a un rey que hizo fiesta de bodas a su hijo;  y envió a sus siervos a llamar a los convidados a las bodas; mas éstos no quisieron venir.  Volvió a enviar otros siervos, diciendo: Decid a los convidados: He aquí, he preparado mi comida; mis toros y animales engordados han sido muertos, y todo está dispuesto; venid a las bodas.  Más ellos, sin hacer caso, se fueron, uno a su labranza, y otro a sus negocios;  y otros, tomando a los siervos, los afrentaron y los mataron.

Al oírlo el rey, se enojó; y enviando sus ejércitos, destruyó a aquellos homicidas, y quemó su ciudad.  Entonces dijo a sus siervos: Las bodas a la verdad están preparadas; más los que fueron convidados no eran dignos.  Id, pues, a las salidas de los caminos, y llamad a las bodas a cuantos halléis.  Y saliendo los siervos por los caminos, juntaron a todos los que hallaron, juntamente malos y buenos; y las bodas fueron llenas de convidados.  Y entró el rey para ver a los convidados, y vio allí a un hombre que no estaba vestido de boda.  Y le dijo: Amigo, ¿cómo entraste aquí, sin estar vestido de boda? Más él enmudeció.

Entonces el rey dijo a los que servían: Atadle de pies y manos, y echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.  Porque muchos son llamados, y pocos escogidos.

EXPLICACIÓN:

Debemos entender que las parábolas de Jesús apuntan al reino de Dios o de los cielos, no hablan de la Iglesia, aunque ésta puede sacar una enseñanza de ellas.

En la época de Jesús, era habitual para el anfitrión proveer a sus invitados la ropa adecuada. No usar el vestuario provisto mostraba una falta de respeto y de aprecio.

Entonces el rey manda a sus esclavos que ataran de pies y manos a aquel hombre que se negó a usar el atuendo de las bodas. Allí amarrado y en la oscuridad aquel hombre se lamentaría y crujiría sus dientes, sufriendo mientras los demás disfrutaban.

La provisión hecha para las almas perecederas en el evangelio, está representada por una fiesta real hecha por un rey, en ocasión del matrimonio de su hijo.

Nuestro Dios misericordioso no sólo ha provisto el alimento, sino un festejo real para las almas que perecen de sus rebeldes criaturas.

Los primeros invitados fueron los judíos, quienes fueron llamados luego de la muerte y resurrección  de Jesucristo, pero ellos se negaron a aceptarlo como su salvador. Ellos fueron indiferentes. Las multitudes perecen para siempre por la indiferencia a la salvación de su alma.

El ejemplo de los hipócritas está representado por el invitado que no tenía traje de boda. Nos concierne a todos prepararnos para el juicio.

Llega el día en que los hipócritas serán llamados a rendir cuentas de todas sus intrusiones presuntuosas en las ordenanzas del evangelio y de la usurpación de los privilegios del evangelio.

Muchos son llamados a la fiesta de boda, esto es, a la salvación, pero pocos tienen el ropaje de la boda, la justicia de Cristo, la santificación del Espíritu.

  • PARÁBOLA DE LAS DIEZ VÍRGENES (Mateo: 25:1-13)

 Entonces el reino de los cielos será semejante a diez vírgenes que tomando sus lámparas, salieron a recibir al esposo.  Cinco de ellas eran prudentes y cinco insensatas.

Las insensatas, tomando sus lámparas, no tomaron consigo aceite; mas las prudentes tomaron aceite en sus vasijas, juntamente con sus lámparas. Y tardándose el esposo, cabecearon todas y se durmieron.  Y a la medianoche se oyó un clamor: Aquí viene el esposo; salid a recibirle!!  Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron, y arreglaron sus lámparas.  Y las insensatas dijeron a las prudentes: Dadnos de vuestro aceite; porque nuestras lámparas se apagan.  Mas las prudentes respondieron diciendo: Para que no nos falte a nosotras y a vosotras, id más bien a los que venden, y comprad para vosotras mismas.  Pero mientras ellas iban a comprar, vino el esposo; y las que estaban preparadas entraron con él a las bodas; y se cerró la puerta.  Después vinieron también las otras vírgenes, diciendo: … ¡Señor, señor, ábrenos!…  Mas él, respondiendo, dijo: De cierto os digo, que no os conozco.  Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir…

EXPLICACIÓN:

Insensatas: Necio, sin sentido, irresponsable, irreflexivo.

Prudentes: Persona que actúa de manera cuidadosa.

 

El tema central de la parábola es la manera de prepararnos para su segunda venida.

En estos últimos días, el Señor ha dicho: “Sed fieles, orando siempre, llevando arregladas y encendidas vuestras lámparas, y una provisión de aceite, a fin de que estéis listos a la venida del Esposo” .

Era costumbre entre los judíos que el esposo llegara por la noche a la casa de su prometida, donde las damas de honor la atendían. Cuando se anunciaba que el esposo estaba a punto de llegar, estas damas de honor salían con lámparas para iluminarle el camino hacia la casa en la que tendría lugar la celebración.

En esta parábola, las vírgenes representan a los miembros de la Iglesia, y el esposo representa a Cristo.

Las vírgenes prudentes son aquellos que “han recibido la verdad, y son guiadas por el Espíritu Santo.

En las bodas judías se anunciaba la llegada del esposo a la casa de su prometida. Las bodas solían celebrarse por la noche, y las lámparas se encendían al anochecer. Por tanto, las diez vírgenes esperaban la llegada del esposo antes de la medianoche; pero él llegó más tarde y fue anunciado de manera repentina.

No sabemos el momento en que se producirá la segunda venida de Cristo, pero debemos prepararnos para ella como si pudiera producirse en cualquier momento.

Las lámparas representan la luz que llevan las personas por donde fueran.  “Tu palabra es una lámpara para mi pie, y una luz para mi vereda”. SALMO 119:105

El aceite de la parábola representa nuestra fe y testimonio, nuestra pureza y dedicación, nuestras buenas obras “tomado al Santo Espíritu por guía”.

Las vírgenes prudentes no podían compartir su aceite con las insensatas, ya que “el aceite de la preparación espiritual no se puede compartir”.

Ser prudente entonces significa estar preparados para lo inesperado con una dosis adicional de fe, de testimonio y del Espíritu Santo en nuestra vida. A veces nos confiamos y pensamos que tenemos lo suficiente para salir adelante.

La virgen representa a las personas puras, sin mancha, es aquella que se mantiene alejado de las tentaciones y placeres de este mundo, porque espiritualmente está casado con Jesucristo.

Esta parábola debe servirnos para evaluar nuestras vidas y ser restaurados si es que nos encontramos en la condición de las vírgenes insensatas.

 

  • PARÁBOLA DE LOS TALENTOS: (Mateo: 25: 14-30)

 

Porque el reino de los cielos es como un hombre que yéndose lejos, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes.  A uno dio cinco talentos, y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos.  Y el que había recibido cinco talentos fue y negoció con ellos, y ganó otros cinco talentos.  Asimismo el que había recibido dos, ganó también otros dos.  Pero el que había recibido uno fue y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor.

Después de mucho tiempo vino el señor de aquellos siervos, y arregló cuentas con ellos.  Y llegando el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos, diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros cinco talentos sobre ellos. Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.  Llegando también el que había recibido dos talentos, dijo: Señor, dos talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros dos talentos sobre ellos.

Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.  Pero llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste; por lo cual tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra; aquí tienes lo que es tuyo.  Respondiendo su señor, le dijo: Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí.  Por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses.

Quitadle, pues, el talento, y dadlo al que tiene diez talentos.  Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.  Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.

Después de mucho tiempo volvió el señor de aquellos siervos y arregló cuentas con ellos. El que había recibido las cinco mil monedas llegó con las otras cinco mil. “Señor —dijo—, usted me encargó cinco mil monedas. Mire, he ganado otras cinco mil.” Su señor le respondió: “¡Hiciste bien, siervo bueno y fiel! En lo poco has sido fiel; te pondré a cargo de mucho más. ¡Ven a compartir la felicidad de tu señor!” Llegó también el que recibió dos mil monedas. “Señor —informó—, usted me encargó dos mil monedas. Mire, he ganado otras dos mil.” Su señor le respondió: “¡Hiciste bien, siervo bueno y fiel! Has sido fiel en lo poco; te pondré a cargo de mucho más. ¡Ven a compartir la felicidad de tu señor!”

»Después llegó el que había recibido sólo mil monedas. “Señor —explicó—, yo sabía que usted es un hombre duro, que cosecha donde no ha sembrado y recoge donde no ha esparcido. Así que tuve miedo, y fui y escondí su dinero en la tierra. Mire, aquí tiene lo que es suyo.” Pero su señor le contestó: “¡Siervo malo y perezoso! ¿Así que sabías que cosecho donde no he sembrado y recojo donde no he esparcido? Pues debías haber depositado mi dinero en el banco, para que a mi regreso lo hubiera recibido con intereses.

» ” Quítenle las mil monedas y dénselas al que tiene las diez mil. Porque a todo el que tiene, se le dará más, y tendrá en abundancia. Al que no tiene se le quitará hasta lo que tiene. Y a ese siervo inútil échenlo afuera, a la oscuridad, donde habrá llanto y rechinar de dientes.”

 

EXPLICACIÓN:

 

Esta parábola nos debe hacer pensar mucho. Cada uno de nosotros tiene un talento especial, o muchos, que Dios nos ha dado. ¿Cuál crees que es tu don?

Lo primero que debemos hacer consiste en examinar nuestra vida, para saber qué cosas sabemos hacer mejor que otras.

Medita en cuáles son los que Dios te ha concedido a ti!!!

Un Don Espiritual: es un atributo especial que el Espíritu Santo da a cada miembro del Cuerpo de Cristo, según la gracia de Dios. Es un regalo que Dios da a sus hijos, según el Espíritu Santo quiere y reparte. (1Cor.12:11; 1Ped.4:10).

En Romanos 12:6-8,13: menciona los siguientes dones: Profecía;  Exhortación;  Misericordia;  Servicio; Dar (Repartir);  Hospitalidad; Enseñanza; Liderazgo (Presidir)

En 1 Corintios 12:8-10,28: añade los dones de: Sabiduría; Lenguas; Conocimiento (Ciencia); Interpretación; Fe; Apóstol; Sanidades; Ayuda; Milagros; Administración; Discernimiento de espíritus.

¿Cómo reconocerlos?

  • La persona que tiene el don de sabiduría, sabe cómo llegar al fondo de un problema rápidamente.
  • La persona con don de conocimiento es capaz de percibir y comprender las cosas. Trae consigo iluminación sobrenatural. El conocimiento comprende discernimiento espiritual.
  • La Fe es la facultad especial de confiar en Dios. Es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.
  • La persona con don de sanidad tiene la capacidad de ser intermediaria, a través de la cual Dios se complace en curar la enfermedad y restaurar la salud de alguien. Para ello es necesario la fe ya que sin ella la sanidad no ocurre.
  • La persona con don de profecía tiene la capacidad de predecir el futuro y el presente también.
  • La persona con discernimiento de espíritus tiene la capacidad de saber con certeza si ciertas conductas son divinas, humanas o satánicas. Es la habilidad sobrenatural de distinguir la verdad del error, aun cuando sus motivos parecen rectos.
  • La persona que tiene el don de lengua, tiene la capacidad dada por Dios “a ciertos miembros del cuerpo de Cristo” para hablar un idioma que nunca habían aprendido. A través de éste se puede recibir y comunicar un mensaje inmediato de Dios a su pueblo. Algunos creen que TODOS deben hablar en leguas, pero el Apóstol Pablo escribió en 1 Corintios 12:28-30:  “Y a unos puso Dios en la iglesia primeramente apóstoles, luego profetas,  lo tercero maestros, luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas. ¿SON TODOS apóstoles? ¿SON TODOS profetas? ¿TODOS maestros? ¿HACEN TODOS milagros?  ¿TIENEN TODOS dones de sanidad? ¿HABLAN TODOS LENGUAS?…”
  • Las personas que tienen el don de interpretación de lenguas, tienen la capacidad de dar a conocer el mensaje de aquel que habla en lenguas.
  • Las personas que tienen el don de Apóstol, es enviada con una misión específica. Su misión es abrir campos nuevos y fundar iglesias donde no haya. Hch.14:14-26; Rom.16:7; 1Cor.15:5-9; 2Cor.8:23; Fil.2:25.
  • Las personas con el don de maestros (enseñanza) tienen la capacidad especial para comunicar información, de tal manera que otros aprendan. Algunos pueden enseñar por medio de una predicación, otros a través de la música
  • Las personas con el don de ayudar tienen la capacidad de prestar ayuda a cualquier persona que lo necesite. Se puede ayudar con un consejo, una palabra, oración, testificar, con alimentos, vestimenta, etc.
  • Las personas con el don de administrar tienen la capacidad de entender claramente los objetivos de la iglesia, diseñar y ejecutar planes específicos para alcanzar esos objetivos.
  • Las personas con el don de evangelistas tienen la capacidad de anunciar buenas nuevas. Está capacitada por el Espíritu Santo para proclamar públicamente el evangelio con el fin de que la gente entregue su vida a Jesús.
  • Las personas con el don de Pastores tienen la habilidad especial que Dios le da para asumir la responsabilidad personal de un grupo de creyentes para su bienestar espiritual. El pastor es la persona responsable de alimentar, dirigir, proteger, restaurar, dar, etc.
  • Las personas con don de servicio son aquellas que tienen dones ministeriales como el de apóstol, profeta, evangelista, pastor y maestro.
  • Las personas con el don de misericordia son aquellas que tienen la capacidad de sentir compasión en la que refleje el amor de Cristo y aliviar sufrimientos. Muestran bondad. Como cristianos todos tenemos la obligación de ser misericordiosos y hacer el bien a todos. Son sensibles al sufrimiento ajeno.
  • Las personas con el don de Hospitalidad tienen la capacidad especial que Dios da para proveer casa abierta y cariñosa bienvenida a aquellos que necesitan comida y alojamiento, movidos por el amor. Algunos, sin saberlo, hospedaron “ángeles”.
  • Las personas con el don de liberación, tienen la capacidad de echar fuera a demonios y/o espíritus malos. Este don sin discernimiento no es posible ya que de lo contrario no vería a los demonios. Los que tienen este don deben usarlo con precaución, después de orar y ayunar, por medio del poder del Espíritu Santo ya que ponen en peligro a los miembros débiles del cuerpo de Cristo.

No es guardarse los talentos para uno. Fue lo que hizo el último de los hombres a quienes el amo les dio los talentos. De alguna manera debemos poner a funcionar esos dones para el servicio de los demás.

Por lo tanto, el cultivo de las virtudes y de los talentos debe ser nuestro enfoque, siempre con el prójimo en mente.

El problema con el tercer siervo en verdad era un problema dentro de su corazón. Él no tenía amor por su señor en su corazón, sólo miedo.

Los otros dos siervos tenían una buena relación con su señor y le amaban, por eso querían complacerle trabajando bien duro para él. Dios no quiere que tengamos miedo de él.

 

 

  • PARÁBOLA DEL CRECIMIENTO DE LA SEMILLA (San Marco: 4: 26-29)

 

Decía así es el reino de Dios, como cuando un hombre echa semilla en la tierra;  y duerme y se levanta, de noche y de día, y la semilla brota y crece sin que él sepa cómo.

Porque de suyo lleva fruto la tierra, primero hierba, luego espiga, después grano lleno en la espiga;  y cuando el fruto está maduro, en seguida se mete la hoz, porque la siega ha llegado.

 

EXPLICACIÓN:

 

Aquí lo que el Señor intenta enseñar es que cada uno de nosotros debe recoger la salvación como una esperanza de nuestro destino por haber seguido a Jesucristo.

Luego que alguien sembró la semilla de la palabra en nuestros corazones, ella crece sin que nadie sepa cómo.

El renuevo y la transformación va sucediendo internamente según  la voluntad de Dios. Todos los que crean y vivan la vida de Cristo será fruto de cosecha y estará listo para la siega, Jesucristo es el fruto de la nueva cosecha del Padre,  resucitó, es el pan de vida, procesado para nuestra salvación.

  • PARÁBOLA DEL PORTERO VIGILANTE: (San Marcos 13:32-37)

 

Pero de aquel día y de la hora nadie sabe, ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre.

Mirad, velad y orad; porque no sabéis cuándo será el tiempo.  Es como el hombre que yéndose lejos, dejó su casa, y dio autoridad a sus siervos, y a cada uno su obra, y al portero mandó que velase.  Velad, pues, porque no sabéis cuándo vendrá el señor de la casa; si al anochecer, o a la medianoche, o al canto del gallo, o a la mañana;  para que cuando venga de repente, no os halle durmiendo.  Y lo que a vosotros digo, a todos lo digo: Velad.

La parábola del siervo vigilante es una de varias parábolas que hablan sobre la segunda venida de Jesús.

Aquí el Señor nos dice que el cristiano tiene que vivir cada día como el siervo que se queda vigilando la casa de su amo hasta que este regrese a ella nuevamente.

 

Explicación:

 

Estén vestidos, listos para servir y mantengan las lámparas encendidas, como si esperaran el regreso de su amo de la fiesta de bodas. Entonces estarán listos para abrirle la puerta y dejarlo entrar en el momento que llegue y llame.  Los siervos que estén listos y a la espera de su regreso serán recompensados.

Puede ser que llegue en la mitad de la noche o durante la madrugada, pero cualquiera sea la hora a la que llegue, recompensará a los siervos que estén preparados.

Dice esta parábola que Dios nos dará un lugar en su reino, nos sentaremos a la mesa en un lugar que él ha guardado para cada uno de nosotros, por debemos mantenernos en nuestra fe y perseverar. Sólo los vencedores recibirán su premio.

 

 

  • PARÁBOLA DE LOS DEUDORES Y EL ACREEDOR: (Lucas 7:40-47)

 

Respondiendo Jesús, le dijo a Simón: una cosa tengo que decirte. Y él le dijo: Di, Maestro.  Un acreedor tenía dos deudores: el uno le debía quinientos denarios, y el otro cincuenta;  y no teniendo ellos con qué pagar, perdonó a ambos. Di, pues, ¿cuál de ellos le amará más?

Respondiendo Simón, dijo: Pienso que aquel a quien perdonó más. Y él le dijo: Rectamente has juzgado.  Y vuelto a la mujer, dijo a Simón: ¿Ves esta mujer? Entré en tu casa, y no me diste agua para mis pies; mas ésta ha regado mis pies con lágrimas, y los ha enjugado con sus cabellos.  No me diste beso; mas ésta, desde que entré, no ha cesado de besar mis pies.  No ungiste mi cabeza con aceite; mas ésta ha ungido con perfume mis pies. Por lo cual te digo que sus muchos pecados le son perdonados, porque amó mucho; más aquel a quien se le perdona poco, poco ama.

 

EXPLICACIÓN:

 

La parábola fue dada por Jesús a un fariseo mientras estaban comiendo, pero el Señor conoce nuestros corazones.

Esta mujer reconoció su necesidad de Dios, y quiso atender a Jesús de la mejor manera y arrepentida de la vida que llevaba se doblegó ante Jesús, por eso Él le dijo al fariseo “Por lo cual te digo que sus muchos pecados le son perdonados, porque amó mucho; mas aquel a quien se le perdona poco, poco ama”.

No importa nuestra condición, o lo que hayamos hecho, sólo debemos arrepentirnos de nuestra vida pecaminosa  y seguirle por el resto de su vida.

 

 

  • PARÁBOLA DEL BUEN SAMARITANO: (Lucas 10:25-27)

 

Y he aquí un intérprete de la ley se levantó y dijo, para probarle: Maestro, ¿haciendo qué cosa heredaré la vida eterna?  Él le dijo: ¿Qué está escrito en la ley? ¿Cómo lees?

Aquél, respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo.

Bajaba un hombre de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de salteadores, que, después de despojarle y golpearle, se fueron dejándole medio muerto. Casualmente, bajaba por aquel camino un sacerdote y, al verlo, dio un rodeo.

De igual modo, un levita que pasaba por aquel sitio lo vio y dio un rodeo. Pero un samaritano que iba de camino llegó junto a él, y al verlo tuvo compasión; y, acercándose, vendó sus heridas, echando en ellas aceite y vino; y montándolo sobre su propia cabalgadura, lo llevó a una posada y cuidó de él.

Al día siguiente, sacando dos denarios, se los dio al posadero y dijo: “Cuida de él y, si gastas algo más, te lo pagaré cuando vuelva.” ¿Quién de estos tres te parece que fue prójimo del que cayó en manos de los salteadores?»

El doctor dijo: «El que practicó la misericordia con él.»

 

EXPLICACIÓN:

 

Esta parábola tiene como tema central la “misericordia” Ilustra  como la caridad y la misericordia son las virtudes que guiarán a los hombres a la piedad y la santidad.

Enseña también que cumplir el espíritu de la ley, el amor, es mucho más importante que cumplir la letra de la ley. En esta parábola, Jesús amplía la definición de prójimo.

Jesús, mediante esta parábola muestra que la fe debe manifestarse a través de las obras, revolucionando el concepto de fe en la vida religiosa judía, entre los cuales resaltaban grupos como el de los fariseos a quienes Jesús en numerosas ocasiones llama hipócritas por su excesivo apego a la letra de la ley y su olvido por cumplir el espíritu de la ley.

El contraste establecido entre los prominentes líderes religiosos inmisericordes y el samaritano misericordioso, es un recordatorio a los maestros de la ley para mostrarles su error de que estaban olvidando el principio de la verdadera religión: el amor al prójimo.

Jesús, en respuesta, recuerda el principio escrito en la Ley de Moisés: “amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas”, y “amarás a tu prójimo como a ti mismo”.

La imagen del samaritano como el piadoso constituye toda una fragua al concepto de “prójimo”.

Es una lección de “misericordia” hacia los necesitados, y un anuncio de que los no judíos pueden también observar la ley y, en consecuencia, entrar en la vida eterna.

Jesús no hace distinciones entre los hombres en este aspecto: todos son “prójimos”, sin importar nacionalidad, religión, ni ideas políticas; porque prójimo es sinónimo de próximo, cercano.

Asimismo, el sujeto tampoco reconoce límites, significando que la práctica del mandamiento del amor es para todos.

 

  • PARÁBOLA DEL AMIGO QUE VINO A MEDIA NOCHE:(Lucas 11: 5-8)

 

Les dijo también: ¿Quién de vosotros que tenga un amigo, va a él a medianoche y le dice: Amigo, préstame tres panes,  porque un amigo mío ha venido a mí de viaje, y no tengo qué ponerle delante;  y aquél, respondiendo desde adentro, le dice: No me molestes; la puerta ya está cerrada, y mis niños están conmigo en cama; no puedo levantarme, y dártelos?

Os digo, que aunque no se levante a dárselos por ser su amigo, sin embargo por su importunidad se levantará y le dará todo lo que necesite.

 

EXPLICACIÓN:

 

¿Se imaginan que un vecino se presente a medianoche a pedir prestado un poco de pan para servir comida a una visita inesperada, y que ustedes le respondan que no pueden ayudarlo porque los niños están en cama y la puerta con llave?

 

El principio fundamental en esta parábola es la hospitalidad. Es obligación moral, de levantarnos de nuestra cama para ayudar a ese vecino con lo que necesitaba.

 

Ninguna persona que sigue las enseñanzas de se negaría a levantarse de la cama, a la hora que fuera, para ayudar a ese vecino. Nadie pondría la excusa de que los niños estaban en cama o la puerta con llave!! Y Jesús lo sabía.

 

A los hijos de Dios no les puede faltar la capacidad de sentir compasión por el prójimo, ya que ésta refleja el amor de Cristo y alivia los sufrimientos. Como cristianos todos tenemos la obligación de ser misericordiosos y hacer el bien a todos. Debemos ser sensibles al sufrimiento ajeno.

Así como ese vecino golpeo la puerta y se le abrió, de la misma manera si le pedimos a nuestro padre Él también les abrirá la puerta de la salvación.

Jesús dijo: Pidan, y Dios les dará; busquen, y encontrarán; llamen a la puerta, y se les abrirá. Porque el que pide, recibe; y el que busca, encuentra; y al que llama a la puerta, se le abre.

 

 

  • PARÁBOLA DEL RICO INSENSATO: (Lucas 12:13-21)

 

Le dijo uno de la multitud: Maestro, di a mi hermano que parta conmigo la herencia.  Mas él le dijo: Hombre, ¿quién me ha puesto sobre vosotros como juez o partidor?  Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee.  También les refirió una parábola, diciendo: La heredad de un hombre rico había producido mucho.  Y él pensaba dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré, porque no tengo dónde guardar mis frutos?  Y dijo: Esto haré: derribaré mis graneros, y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes;  y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate.  Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será?  Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios.

EXPLICACION:

 

Insensato: Necio, sin sentido, irresponsable, irreflexivo.

 

En esta parábola Jesús nos pide que guardemos nuestro corazón del pecado de la avaricia; porque nuestra vida consiste en la abundancia de los bienes que poseemos.

La mayoría de la gente  hace tesoro para sí para sentirse con estabilidad en esta vida, pero el Señor nos dice: buscad primero el reino de Dios y todas estas cosas vendrán por añadiría.

Muchos están confundidos en pensar que la verdadera bendición de Dios es la abundancia de los bienes materiales, esto está  muy lejos de las enseñanzas de Jesús. Él nos hizo varios llamados de atención sobre este tema.

Si no tenemos a Jesús en nuestro corazón, por más bienes que tengamos a nuestro alrededor nos sentiremos tan vacíos, seguiremos acumulando y acumulando, pero no hallamos lo que realmente necesita nuestra alma. La verdadera riqueza para nuestras almas, el tesoro más preciado es nuestra salvación. Nadie sabe la hora y el día en que el señor reclamará nuestra alma.

Podemos citar como ejemplo la historia de Salomón, a quien un día Dios se le presenta y le dice que pida lo que quisiera que Él se lo daría. Y Salomón le respondió: Dame ahora sabiduría y ciencia, para presentarme delante de este pueblo porque ¿quién podrá gobernar a este tu pueblo tan grande? Y le dijo Dios: por cuanto hubo esto en tu corazón, y no pediste riquezas, bienes o gloria, ni la vida de los que te quieren mal, ni pediste muchos días, sino que has pedido para ti sabiduría y ciencia para gobernar a mi pueblo, sobre el cual te he puesto por rey. Sabiduría y ciencia te son dadas, y también te daré riquezas, bienes y gloria como nunca tuvieron los reyes que han sido antes de ti, ni tendrán los que vengan después de ti.

Pero al final de su vida dijo: Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre. Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala”.

 

  • PARÁBOLA DEL SIERVO FIEL Y DEL SIERVO INFIEL:(Luca 12:35-48)

 

Estén ceñidos vuestros lomos, y vuestras lámparas encendidas;  y vosotros sed semejantes a hombres que aguardan a que su señor regrese de las bodas, para que cuando llegue y llame, le abran en seguida.

Bienaventurados aquellos siervos a los cuales su señor, cuando venga, halle velando; de cierto os digo que se ceñirá, y hará que se sienten a la mesa, y vendrá a servirles.  Y aunque venga a la segunda vigilia, y aunque venga a la tercera vigilia, si los hallare así, bienaventurados son aquellos siervos.  Pero sabed esto, que si supiese el padre de familia a qué hora el ladrón había de venir, velaría ciertamente, y no dejaría minar su casa.  Vosotros, pues, también, estad preparados, porque a la hora que no penséis, el Hijo del Hombre vendrá. Entonces Pedro le dijo: Señor, ¿dices esta parábola a nosotros, o también a todos?  Y dijo el Señor: ¿Quién es el mayordomo fiel y prudente al cual su señor pondrá sobre su casa, para que a tiempo les dé su ración?  Bienaventurado aquel siervo al cual, cuando su señor venga, le halle haciendo así.  En verdad os digo que le pondrá sobre todos sus bienes.  Más si aquel siervo dijere en su corazón: Mi señor tarda en venir; y comenzare a golpear a los criados y a las criadas, y a comer y beber y embriagarse,  vendrá el señor de aquel siervo en día que éste no espera, y a la hora que no sabe, y le castigará duramente, y le pondrá con los infieles. Aquel siervo que conociendo la voluntad de su señor, no se preparó, ni hizo conforme a su voluntad, recibirá muchos azotes.  Mas el que sin conocerla hizo cosas dignas de azotes, será azotado poco; porque a todo aquel a quien se haya dado mucho, mucho se le demandará; y al que mucho se le haya confiado, más se le pedirá.

 

EXPLICACIÓN:

 

El señor vendrá de sorpresa y si encuentra a un siervo fiel y obediente lo pondrá en alto, sobre más responsabilidades, sobre más bienes, como recompensa por su fidelidad. Pero al que encuentra en pecado y desobediencia lo pondrá como hipócrita en el infierno, con los desobedientes e infieles, porque dice que conociendo la voluntad de Dios no la hizo y su castigo será más severo de aquel que no la conocía, siendo su siervo obró en pecado pensando que no puede perder su posición como siervo del Señor, (que no puede perder su salvación). Pero Dios busca nuestra obediencia. Sin santidad nadie le verá.

 

  • PARÁBOLA DE LA HIGUERA ESTÉRIL: (Lucas 13-6-9)

 

Dijo también esta parábola: Tenía un hombre una higuera plantada en su viña, y vino a buscar fruto en ella, y no lo halló.  Y dijo al viñador: He aquí, hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no lo hallo; córtala; ¿para qué inutiliza también la tierra?  Él entonces, respondiendo, le dijo: Señor, déjala todavía este año, hasta que yo cave alrededor de ella, y la abone.  Y si diere fruto, bien; y si no, la cortarás después.

EXPLICACIÓN:

 

Esta parábola Jesús dejaba al oyente sacar su propia.

La higuera representaría cada uno de nosotros, sus hijos, quienes debemos producir frutos espirituales en el camino del Señor.

El señor nos dará un tiempo de gracia por su misericordia,  antes de ejecutar su sentencia, antes de cortarnos y echarnos al lago de fuego.

Cristo dijo: «Hijo mío, tú eres como un árbol que no daba frutos, aunque estaba junto al agua, y su amo se vio obligado a cortar.» Y él le dijo: «Trasplántame, y, si entonces tampoco doy fruto, córtame.» Pero su amo le dijo: «Cuando estabas junto al agua no diste fruto, ¿cómo vas a dar fruto cuando estés en otro lugar?»

La misericordia de Dios llega hasta suspender la decisión de castigo ya tomada.

El Espíritu Santo produce el fruto de Dios en el corazón que le está sujeto (Gá.5:16, 18,22-25). Dios busca continuamente este fruto en el creyente. La higuera tenía que presentar un hermoso aspecto, ya que el dueño venía a buscar fruto. Tenía, sin duda, abundancia de hojas. Algunos creyentes tienen apariencia de piedad, pero niegan la eficacia de ella (2.Ti.3:5). Muchos dicen, “Señor, Señor”, asistiendo a los servicios religiosos y aparentando mucho interés por cosas espirituales, pero estando lejos de Dios con su corazón (Lc.6:46). Dios desea del creyente el fruto de una vida santa y consagrada a Él (Rom.6:22; Ef.2:10; Tit.2.14). El fruto sólo es posible mediante la rendición incondicional a Dios, en una verdadera comunión con Cristo (Jn.15:5).

Los cristianos son como los árboles: cuando maduran darán  sus frutos. Y  por sus frutos os conocerán (Mt 12: 33).

Los frutos del Espíritu Santo que se deben evidenciar en todo hijo de Dios son: ‘caridad, gozo, paz, paciencia, longanimidad, bondad, benignidad, mansedumbre, fidelidad, modestia, continencia, castidad (Gálatas 5: 22-23).

  • AMOR O CARIDAD. Sentimiento de afecto hacia los demás, especialmente por los que necesitan o sufren.

Quien da este fruto hace ver a Cristo en su vida; si falta el amor, so podemos ser misericordiosos, solidarios  y compasivos con nuestro prójimo.

  • ALEGRÍA O GOZO. Sentimiento de alegría o placer intenso ante una cosa .Es el fruto que emana naturalmente del amor. Esta alegría no se apaga en medio de los problemas; todo lo contrario, crece y se robustece en medio de ellos pues se hace más necesaria que nunca. Cuando se está en comunión con Dios amor, la persona es feliz; y busca también hacer felices a los demás. Es una alegría que supera todo goce fundado en la carne o en las cosas materiales.
  • PAZ: Estado de calma y tranquilidad, sin molestias, disputas u otras circunstancias que causen malestar.

La paz es la perfección de la alegría, nos hace ser personas serenas y nos ayuda a mantener la calma de nuestra alma.

  • Es la actitud del que sabe aguantar las adversidades sin protestar. Es la capacidad de saber esperar en los tiempos de Dios. Esta impide que nos quejemos ante los problemas y sufrimientos de la vida.
  • Significa ser constantes y perseverantes de ánimo ante la adversidad. Este fruto permite al cristiano saber esperar la acción de la de Dios en nuestras causas.
  • . Actitud amable, bienintencionada y carente de severidad. Es un fruto que nos ayuda a ser gentiles y ayuda a defender la verdad . Da una dulzura especial en el trato con los demás. Es una gran señal de la santidad de un alma y de la acción en ella del Espíritu Santo.
  • Es la disposición natural a hacer el bien o a obrar correctamente. Es la fuerza que nos ayuda a ocuparnos del prójimo y beneficiarlo. Quien da este fruto no critica ni condena a los demás; sino que los ayuda.
  • Ayuda a evitar las reacciones violentas. Se opone a la ira y al rencor, evita que el cristiano caiga en sentimientos de venganza. La mansedumbre hace al cristiano suave en sus palabras y en el trato frente a la prepotencia de alguien. Es el fruto que nos asemeja a Jesús manso y humilde de corazón.
  • Actitud de la persona que no traiciona la confianza puesta en ella. Quien da este fruto defiende la fe en público y no la oculta por miedo o vergüenza. La fidelidad es cierta facilidad para aceptar todo lo que hay que creer; es firmeza para afianzarnos en ello y tener la seguridad de la verdad que creemos sin sentir dudas. Al dar este fruto estamos glorificando a Dios quien es la verdad absoluta.
  • Actitud del que no se da a sí mismo mucha importancia o valor. Quien da este fruto excluye todo lo que sea áspero y mal educado; este fruto se le nota al cristiano en el vestir, en el hablar, en su comportamiento, etc. Ayuda para que nuestros sentidos no se fijen en cosas indecorosas y vulgares. Ayuda a ser discreto y cuidadoso con el cuerpo, evitando ser ocasión de pecado para los demás; así como también a preparar y mantener nuestro cuerpo para ser, en medio de nuestra debilidad, digna morada de Dios.
  • Acción de abstenerse de los deleites carnales. Como indica su nombre, ayuda a contener o a tener a raya la concupiscencia en lo que concierne al comer, al beber, al divertirse y en los otros placeres de la vida terrenal. Ayuda a contener la inclinación a los deseos de la carne y a mantener el orden en el interior del hombre.
  • Significa abstenerse de todo goce carnal de los considerados ilícitos. La castidad es la victoria conseguida sobre la carne y ayuda a que el cristiano sea más un templo vivo del Espíritu Santo. Quien da este fruto es cuidadoso y delicado en todo lo que se refiere al uso de la sexualidad.

 

19-      PARÁBOLA DE LA TORRE INCOMPLETA: (Lucas 14:25-34)

Grandes multitudes iban con él; y volviéndose, les dijo:  Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre, y madre, y mujer, e hijos, y hermanos, y hermanas, y aun también su propia vida, no puede ser mi discípulo.  Y el que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo.  Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla?  No sea que después que haya puesto el cimiento, y no pueda acabarla, todos los que lo vean comiencen a hacer burla de él,  diciendo: Este hombre comenzó a edificar, y no pudo acabar.  ¿O qué rey, al marchar a la guerra contra otro rey, no se sienta primero y considera si puede hacer frente con diez mil al que viene contra él con veinte mil?  Y si no puede, cuando el otro está todavía lejos, le envía una embajada y le pide condiciones de paz.  Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo.

EXPLICACIÓN:

Solo si permanecemos en su palabra seremos verdaderamente sus discípulos. Para ser discípulo de Jesús, no basta con creer (ser salvo), sino permanecer en su Palabra.Jesús comienza a poner las cosas claras en cuanto al costo que debe pagar cada discípulo de Él. Cuando dice aborrecer a la familia no significa odiarla o despreciarla, sino que debemos poner en primer lugar a Dios, por encima de nuestros padres, hermanos, amigos, etc.

Tus proyectos, tus planes, todo debe estar bajo el orden del Señor. (Gálatas 2:20). Muchas veces el precio que debemos pagar es el rechazo de nuestra familia por querer seguir a Cristo, es el rechazo de familiares, amigos, compañeros de trabajo, etc.     Para ser sus discípulos debemos morir a tus intenciones de la carne, a tus sueños, a tus deseos, para que sean sus propósitos y su voluntad la que nos dirija.  Cristo confrontó la multitud, para que analizaran y evaluaran cuales eran las motivaciones que los impulsaban seguirlo, no por un entusiasmo del momento, o porque multiplicaba los panes, o porque sanaba, sino que fuera una convicción de quien es El, Rey de reyes y Señor de Señores. …El que no lleva su cruz y viene en pos de mí, no puede ser mi discípulo. Lucas 14:27 …

Muchos niegan a Jesús por no sentirse rechazado por el mundo. No importa cuanta riqueza tengamos, ni cuantos títulos ostentemos, delante de Dios, no tiene validez porque sin Cristo como Salvador el fin es el infierno de manera irremediable, y no hay otra forma de llegar al cielo sino solo con Cristo.

  • PARÁBOLAS DE LA MONEDA PERDIDA: (Lucas 15: 8-10)

 

¿O qué mujer que tiene diez dracmas, si pierde una dracma, no enciende la lámpara, y barre la casa, y busca con diligencia hasta encontrarla?

 

Y cuando la encuentra, reúne a sus amigas y vecinas, diciendo: Gozaos conmigo, porque he encontrado la dracma que había perdido.  Así os digo que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente.

 

EXPLICACIÓN:

Lucas nos cuenta muchas historias y parábolas acerca de gente abandonada, despreciada, ignorada o perdida, dejando en  evidencia su compasión y empatía por la gente sencilla.

Se sintió cautivado por este aspecto del ministerio de Jesucristo y Dios se valió de este hecho para registrar en su palabra una perspectiva singular.

Lucas se interesaba por la gente, Jesucristo amaba a todas las personas, y nosotros debemos seguir su ejemplo y valorar a los demás. La siguiente historia alude a este tema.

Imagínese a una mujer que vive en una casa pequeña, que se sustenta con muy pocos recursos, pasa sus días cosiendo, tejiendo, leyendo, cocinando y compartiendo con sus vecinos y que tiene algún dinero guardado: diez monedas de plata que significan mucho para ella. Aquellas monedas deben haber tenido un gran valor para aquella mujer.

La moneda perdida representa a las personas perdidas en este mundo y la mujer representa a Dios quien llama y busca desesperadamente la salvación de sus almas. A pesar de que Dios tiene nueve de las diez monedas, él las quiere todas, porque no quiere que nadie se pierda. Dios ha determinado que los va a buscar hasta que los encuentre, porque él nunca se rinde. La pregunta es: ¿Permitirá usted que Dios lo encuentre?

  • PARÁBOLA DE EL HIJO PRÓDIGO: (Lucas 15: 11-32)

 

También dijo: Un hombre tenía dos hijos;  y el menor de ellos dijo a su padre: Padre, dame la parte de los bienes que me corresponde; y les repartió los bienes.  No muchos días después, juntándolo todo el hijo menor, se fue lejos a una provincia apartada; y allí desperdició sus bienes viviendo perdidamente.  Y cuando todo lo hubo malgastado, vino una gran hambre en aquella provincia, y comenzó a faltarle.  Y fue y se arrimó a uno de los ciudadanos de aquella tierra, el cual le envió a su hacienda para que apacentase cerdos.  Y deseaba llenar su vientre de las algarrobas que comían los cerdos, pero nadie le daba.  Y volviendo en sí, dijo: ¡!Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre!  Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti.  Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros.  Y levantándose, vino a su padre. Y cuando aún estaba lejos, lo vio su padre, y fue movido a misericordia, y corrió, y se echó sobre su cuello, y le besó.  Y el hijo le dijo: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo.

Pero el padre dijo a sus siervos: Sacad el mejor vestido, y vestidle; y poned un anillo en su mano, y calzado en sus pies.  Y traed el becerro gordo y matadlo, y comamos y hagamos fiesta;  porque este mi hijo muerto era, y ha revivido; se había perdido, y es hallado. Y comenzaron a regocijarse.  Y su hijo mayor estaba en el campo; y cuando vino, y llegó cerca de la casa, oyó la música y las danzas;  y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello.

Él le dijo: Tu hermano ha venido; y tu padre ha hecho matar el becerro gordo, por haberle recibido bueno y sano.  Entonces se enojó, y no quería entrar. Salió por tanto su padre, y le rogaba que entrase.  Mas él, respondiendo, dijo al padre: He aquí, tantos años te sirvo, no habiéndote desobedecido jamás, y nunca me has dado ni un cabrito para gozarme con mis amigos.  Pero cuando vino este tu hijo, que ha consumido tus bienes con rameras, has hecho matar para él el becerro gordo.

Él entonces le dijo: Hijo, tú siempre estás conmigo, y todas mis cosas son tuyas.  Mas era necesario hacer fiesta y regocijarnos, porque este tu hermano era muerto, y ha revivido; se había perdido, y es hallado.

 

EXPLICACIÓN:

 

Esta parábola  ilustra el amor que Dios “el Padre” tiene por cada uno de nosotros. Si bien todos hemos sido pecadores, como lo fue el hijo pródigo, es reconfortante y casi incomprensible que Dios “el Padre” esté dispuesto a aceptarnos de regreso, dados los errores que hemos cometido.

El arrepentimiento: un tema central en esta enseñanza. “El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio” (Marcos 1:15).

 

  • PARÁBOLA DEL MAYORDOMO INFIEL: (Lucas 16: 1-13)

 

Dijo también a sus discípulos: Había un hombre rico que tenía un mayordomo, y éste fue acusado ante él como disipador de sus bienes.  Entonces le llamó, y le dijo: ¿Qué es esto que oigo acerca de ti? Da cuenta de tu mayordomía, porque ya no podrás más ser mayordomo. Entonces el mayordomo dijo para sí: ¿Qué haré? Porque mi amo me quita la mayordomía. Cavar, no puedo; mendigar, me da vergüenza. Ya sé lo que haré para que cuando se me quite de la mayordomía, me reciban en sus casas.  Y llamando a cada uno de los deudores de su amo, dijo al primero: ¿Cuánto debes a mi amo?  Él dijo: Cien barriles de aceite. Y le dijo: Toma tu cuenta, siéntate pronto, y escribe cincuenta.  Después dijo a otro: Y tú, ¿cuánto debes? Y él dijo: Cien medidas de trigo. Él le dijo: Toma tu cuenta, y escribe ochenta.  Y alabó el amo al mayordomo malo por haber hecho sagazmente; porque los hijos de este siglo son más sagaces en el trato con sus semejantes que los hijos de luz.  Y yo os digo: Ganad amigos por medio de las riquezas injustas, para que cuando éstas falten, os reciban en las moradas eternas.

El que es fiel en lo muy poco, también en lo más es fiel; y el que en lo muy poco es injusto, también en lo más es injusto.  Pues si en las riquezas injustas no fuisteis fieles, ¿quién os confiará lo verdadero?  Y si en lo ajeno no fuisteis fieles, ¿quién os dará lo que es vuestro?

Ningún siervo puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.

 

EXPLICACIÓN:

 

Esta parábola considera al hombre en el momento mismo en que se aleja de Dios, olvidándole para seguir su propio camino hacia la tierra del desamparo, donde espera encontrar la plenitud y vida en abundancia. Revela la naturaleza y el poder destructivo del pecado.

La actitud del mayordomo infiel de manipular los bienes de su amo para usarlos a su propia conveniencia, fue luego  alabada por su propio señor después.

 

Pero Dios nos dice: si en lo ajeno no fuimos fieles,  ¿quién os dará lo que es vuestro?  Si amamos a las riquezas de este mundo, no podemos amar a Dios. Si en el dinero no somos fieles y honestos, ¿cómo Dios nos confiara lo que nos ha prometido?

Por tanto ningún siervo de Dios puede servir deshonestamente con los bienes y esperar que Dios le supla en sus necesidades.

En esta parábola notamos la actitud del hombre común ante esta primicia de Dios, ya que éste se burla y cree que puede engañar a los demás hombres y a Dios y obtener su propio beneficio.

Pero Jesús aclara que lo que el hombre de este siglo piensa, para Dios es abominación, ya que la riqueza y en general los bienes que nos son otorgados son para servicio del Señor y no para nuestra propia vanagloria.

 

  • PARÁBOLA DEL AMO CONDESCENDIENTE: (Lucas 17: 7-10)

 

¿Quién de vosotros, teniendo un siervo que ara o apacienta ganado, al volver él del campo, luego le dice: Pasa, siéntate a la mesa?  ¿No le dice más bien: Prepárame la cena, cíñete, y sírveme hasta que haya comido y bebido; y después de esto, come y bebe tú?  ¿Acaso da gracias al siervo porque hizo lo que se le había mandado? Pienso que no.  Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos.

 

Explicación:

 

CONDESCENDIENTE: Que se muestra tolerante con los deseos o gustos de los demás.

 

No debemos presumir de nuestros logros, ni de lo que hacemos. Todo esfuerzo que hacemos por propagar el Reino, no es nada más que lo que teníamos que hacer. Es nuestro deber. Es lo que más nos conviene; es lo que convinimos con el Señor, por nuestro propio bien.

No debemos buscar recompensa ni reconocimiento alguno, sino que haremos todo lo posible por hacerlo bien y no nos sentiremos satisfechos con nada, sino que procuraremos siempre hacer más y mejor, porque nuestro deseo no será agradar a cada uno de los hermanos a los que servimos, sino a nuestro Dios y Señor.

Que nada de lo que logremos sea nuestro mérito, porque todo se lo debemos a Dios y a su gracia.

Seguramente se nos hará cada vez más difícil el seguimiento de Jesús, en tanto no comprendamos que tenemos que nacer de nuevo; que debemos morir al hombre viejo y nacer al nuevo. Tenemos que enterrar todas nuestras pretensiones y deseos. Dejar nuestros planes en el camino, recordando que es a Él a quien seguimos y es la Voluntad de Dios la que nos esforzamos por cumplir y por lo tanto son sus planes y no los nuestros los que deben prevalecer.

Recordemos que somos siervos y el Siervo hace lo que Su Patrón le indica. Nosotros LIBREMENTE hemos escogido Servir al Señor, porque sabemos que es lo que más nos conviene. ¡Confiamos en Él! ¡Tenemos Fe! Si esta es nuestra elección, si esta nuestra decisión, tenemos que ser consecuentes.

 

24-      PARÁBOLA DE LA VIUDA PERSISTENTE (Lucas 18: 1-8)

 

También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar siempre, y no desmayar,  diciendo: Había en una ciudad un juez, que ni temía a Dios, ni respetaba a hombre.  Había también en aquella ciudad una viuda, la cual venía a él, diciendo: Hazme justicia de mi adversario.  Y él no quiso por algún tiempo; pero después de esto dijo dentro de sí: Aunque ni temo a Dios, ni tengo respeto a hombre,  sin embargo, porque esta viuda me es molesta, le haré justicia, no sea que viniendo de continuo, me agote la paciencia.  Y dijo el Señor: Oíd lo que dijo el juez injusto.  ¿Y acaso Dios no hará justicia a sus escogidos, que claman a él día y noche? ¿Se tardará en responderles?  Os digo que pronto les hará justicia. Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra?

 

EXPLICACIÓN:

 

Cuanto más persistentes seamos en la oración, Dios nos responderá aunque no sea de inmediato.  Hay veces que tenemos que esperar, pero debemos orar siempre sin desanimarnos; insistir, así como lo hizo la viuda con el juez.

Si el juez, que no respetaba a hombre alguno, finalmente contestó la petición de la viuda por su insistencia; cuanto más nuestro Padre Celestial que nos ama, nos responderá cuando clamamos a Él de día y de noche.

Jesús se refirió en esta parábola a la necesidad de orar siempre, y no desmayar.  “La oración eficaz del justo puede mucho” (Santiago 5:16), y es suficiente para salvar el alma y sanar al enfermo. La falta de persistencia en nuestras oraciones puede indicar una falta de deseo como también una falta de fe.

Ore sin cesar. Pida y se le dará. Sea persistente, especialmente cuando ore por su retorno. Deje que el Señor sepa que por lo menos en su corazón usted aún tiene fe en la tierra.

 

25-      PARÁBOLA DEL FARISEO Y EL PUBLICANO: (Lucas 18: 9-14)

 

A unos que confiaban en sí mismos como justos, y menospreciaban a los otros, dijo también esta parábola: Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo, y el otro publicano.  El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano;  ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano.  Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador.  Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido.

Luego dijo también esta parábola: “Dos hombres subieron al templo a orar; uno era fariseo, y el otro publicano”.

Un fariseo era alguien muy religioso. Pertenecía a una secta de judíos que llegaban a un extremo innecesario al tratar de obedecer las leyes. Era muy estricto en su forma de vida y con frecuencia era auto-justo y muy crítico de otros.

Los publicanos, por otra parte, eran considerados hombres inmorales. Con frecuencia explotaban a las personas cuando cobraban los impuestos para el gobierno romano. No eran vistos de una forma favorable y con frecuencia eran tratados con menosprecio.

 

EXPLICACIÓN:

 

Observamos que la oración del fariseo fue exactamente un intento por decirle a Dios lo justo que él era, llena de vanidad y de egoísmo.

Pero la oración del publicano: no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador”. El hombre reconocía su culpa y se quedaba a lo lejos. Él reconocía sus pecados y le pedía a Dios misericordia. Él le estaba pidiendo a Dios que lo perdonara. Por su actitud, éste descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido”.

Ser justificado significa que Dios nos libera de nuestras culpas, por fe, sin las obras de la ley.

Algunas personas fariseas piensan que pueden ser justificadas sólo por ser rectas, justas e inocentes delante de Dios, haciendo las buenas obras especificadas en la ley,  pero en realidad los  justificados serán los publicanos que se arrepienten por la misericordia de Dios. Bienaventurado el varón a quien el Señor no inculpa de pecado.

 

De aquí se despende la necesidad de evitar el orgullo, porque Dios lo aborrece.  Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes” (Santiago 4:6). Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo” (1 Pedro 5:5-6).

 

26-      PARÁBOLA DE LAS DIEZ MINAS: (Lucas 19: 11-27)

 

Oyendo ellos estas cosas, prosiguió Jesús y dijo una parábola, por cuanto estaba cerca de Jerusalén, y ellos pensaban que el reino de Dios se manifestaría inmediatamente.  Dijo, pues: Un hombre noble se fue a un país lejano, para recibir un reino y volver.  Y llamando a diez siervos suyos, les dio diez minas, y les dijo: Negociad entre tanto que vengo.  Pero sus conciudadanos le aborrecían, y enviaron tras él una embajada, diciendo: No queremos que éste reine sobre nosotros.  Aconteció que vuelto él, después de recibir el reino, mandó llamar ante él a aquellos siervos a los cuales había dado el dinero, para saber lo que había negociado cada uno.  Vino el primero, diciendo: Señor, tu mina ha ganado diez minas.  Él le dijo: Está bien, buen siervo; por cuanto en lo poco has sido fiel, tendrás autoridad sobre diez ciudades.        Vino otro, diciendo: Señor, tu mina ha producido cinco minas.  Y también a éste dijo: Tú también sé sobre cinco ciudades.  Vino otro, diciendo: Señor, aquí está tu mina, la cual he tenido guardada en un pañuelo;  porque tuve miedo de ti, por cuanto eres hombre severo, que tomas lo que no pusiste, y siegas lo que no sembraste.

Entonces él le dijo: Mal siervo, por tu propia boca te juzgo. Sabías que yo era hombre severo, que tomo lo que no puse, y que siego lo que no sembré;  ¿por qué, pues, no pusiste mi dinero en el banco, para que al volver yo, lo hubiera recibido con los intereses?

Y dijo a los que estaban presentes: Quitadle la mina, y dadla al que tiene las diez minas.  Ellos le dijeron: Señor, tiene diez minas.  Pues yo os digo que a todo el que tiene, se le dará; mas al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará.  Y también a aquellos mis enemigos que no querían que yo reinase sobre ellos, traedlos acá, y decapitadlos delante de mí.

 

EXPLICACIÓN:

 

El señor nos ha dado algo que brilla, nuestros talentos, ciertas capacidades en nuestras vidas…Recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos…

El Espíritu Santo representa a “las minas de esta parábola”, la prenda de autoridad para que por Él negociemos. ¿Cuánto brillo del Espíritu tienes?

 

Esta parábola habla de la confianza de un Rey, que dio dinero a sus siervos cuando se marchó, y les dejó usarlo como mejor les pareciera, sin imponerles ninguna condición. Se lo dejó a su criterio. Así es como se porta Dios con nosotros.

Para ese Rey, la confianza era una prueba para ver si sus hombres eran de fiar en las cosas pequeñas. La que recibieron los siervos fieles. Uno se encontró a cargo de diez ciudades, y otro de cinco. La recompensa por un trabajo bien hecho es más trabajo.

La parábola concluye con una de las leyes inexorables de la vida: « Al que tiene se le dará más, y al que no tiene se le quitará lo poco que tenga.» por ejemplo: si somos flojos en la hora del trabajo nuestras fuerzas nos serán reducida;  si a la hora de estudiar no nos esforzamos nuestro sueño de recibirnos se dilatará o esfumará… etc.

 

 

27-      PARÁBOLA DE LOS DOS CIMIENTOS:

Mateo 7: 24-27 y Lucas 6: 47-49

 

Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca.  Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca.  Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena;  y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina.

 

EXPLICACIÓN:

 

Jesús dice que el hombre prudente construye sobre la roca que es nuestro Señor Jesucristo, y el hombre insensato es quien la construye sobre arena, es decir, teniendo en cuenta las enseñanzas del mundo para tratar de encontrar descanso a su alma. Si negamos a Dios, Él también nos negará a nosotros (Mateo 10:32-33).

El hombre prudente es aquel que primeramente procura poner atención a la palabra de Dios dándole la mayor de la importancia. Pero éste no sólo presta gran atención a la palabra de Dios, sino que también la lleva a la práctica.  No es solo oidor, sino también hacedor de la palabra. Dios demanda una obediencia completa.

Sin embargo el hombre insensato, es aquel que oye la palabra de Dios, pero no la pone en práctica. A este lo compara a un hombre que edifico su casa sobre la arena, de tal forma que cuando descendió la lluvia, los ríos y golpeo la casa los vientos, ésta se derribó y su ruina fue muy grande.

Ambos hombre tienen en común que escucharon la palabra, la diferencia está en el lugar que deciden edificar su casa. La casa de los justos permanecerá firme. (Proverbios 12:7).

El hombre sabio es aquel que conociendo la palabra de Dios la pone en práctica, ese es el cimiento más seguro en la vida.         Por lo tanto, cada uno de nosotros debemos edificar nuestra vida cristiana.

 

28-      PARÁBOLA DE LA LEVADURA: Mateo 13: 33 y Lucas 13: 20-21

 

El reino de los cielos es semejante a la levadura que tomó una mujer, y escondió en tres medidas de harina, hasta que todo fue leudado.

 

EXPLICACIÓN:

 

La parábola de la levadura, es muy parecida a la parábola de la semilla de mostaza, en donde algo muy pequeño, puede hacer algo grande y diferente.

La levadura es cierto tipo de hongo que se usa como agente para hornear y fermentar la masa. La peculiaridad de la levadura, es que un poquito rinde mucho; una pequeña cantidad tiene la capacidad de penetrar en toda la masa multiplicanda grandemente su tamaño.

Además de hacer que la masa crezca, da al pan un maravilloso aroma y sabor.

Jesús utilizó la palabra levadura para representar dos situaciones diferentes:

Por un lado, la utilizó para representar algo bueno: algo muy pequeño mezclada con otra substancia, puede multiplicarse en tamaño, además de dar una mejor textura, aroma y sabor, aunque no entendamos como funciona.

Pero por otro lado, la utilizó como algo muy negativo, como es el caso del pasaje en donde les dice a sus discípulos: que tengan cuidado, que eviten la levadura de los fariseos y de los saduceos” (Mateo 16:6); refiriéndose a las enseñanzas legalistas que daban, las cuales, poco a poco se podían infiltrar y esparcirse entre todos sus seguidores.

En varias ocasiones los fariseos, llamándolos hipócritas y camada de víboras, porque su corazón estaba muy apartado del Señor, y enseñaban como doctrina, mandamientos de hombres, invalidando el mandamiento de Dios (Marcos 7:6-9).

En definitiva, esta parábola lo que intenta enseñar es que no debemos subestimar el potencial de los principios pequeños de la vida cristiana. Cuando el Espíritu Santo viene a morar en nosotros aplicando (amasando) la Palabra de Dios, produce una transformación en nuestro corazón y en nuestra vida, afectando todo nuestro ser. Esto sucede sin que nos demos cuenta que estamos siendo cambiados porque la obra es silenciosa.

 

29-      PARÁBOLA DE LA OVEJA PERDIDA: Mateo 18:10-14 y Lucas 15: 1-7

 

Mirad que no menospreciéis a uno de estos pequeños; porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos.  Porque el Hijo del Hombre ha venido para salvar lo que se había perdido.  ¿Qué os parece? Si un hombre tiene cien ovejas, y se descarría una de ellas, ¿no deja las noventa y nueve y va por los montes a buscar la que se había descarriado?  Y si acontece que la encuentra, de cierto os digo que se regocija más por aquélla, que por las noventa y nueve que no se descarriaron.  Así, no es la voluntad de vuestro Padre que está en los cielos, que se pierda uno de estos pequeños.

Lucas agrega: Y cuando la encuentra, la pone sobre sus hombros gozosos;  y al llegar a casa, reúne a sus amigos y vecinos, diciéndoles: Gozaos conmigo, porque he encontrado mi oveja que se había perdido.  Os digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de arrepentimiento.

 

EXPLICACIÓN:

 

La oveja perdida representa a las personas perdidas en este mundo y el pastor que la encuentra y se regocija por ello es el Señor. Reflejan la misericordia de nuestro señor por todos aquellos que se pierden  y se desvían de su camino, especialmente sobre los más pequeños y desprotegidos. Muestra también el cuidado personal e individual que el gran pastor tienen por cada uno de sus ovejas a su cargo o cuidado.

«Yo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida por las ovejas» (Juan 10:11).

El Señor no ha venido a llamar a  los justos, sino a pecadores, al arrepentimiento.

La enseñanza aquí es la del amor por una sola oveja y la capacidad de hacer sacrificios por ella. El pastor, dueño de esta oveja perdida es capaz de dejar la comodidad de su casa por buscar una oveja en las montañas, soportar dolores e inclemencias del clima por buscar esa sola oveja.

Cristo es el buen pastor y dio su vida por buscar a los perdidos (Juan 10:11).

30-      PARÁBOLA DE LA LÁMPARA Y EL ALMUD: Mateo 5: 15-16;  Marcos: 4:21 y  Lucas 8:16

 

Si se enciende una luz, nadie la cubre con una vasija o con un almud, ni la pone debajo de la cama, sino que la pone en un candelero para que los que entran vean la luz.

 

EXPLICACIÓN:

 

ALMUD: medida de capacidad para áridos con distinto valor según los lugares y épocas donde se usó.

 

La luz alumbra delante de los hombres, para que vean… buenas obras… La lámpara del cuerpo es el ojo… ojo bueno…todo el cuerpo lleno de luz… ojo maligno… cuerpo en tinieblas. …no teniendo parte alguna de tinieblas, será todo luminoso…

 

Lucas 11:35 dice: “Mira pues, no suceda que la luz que en ti hay, sea tinieblas”. Que no sean las mismas tinieblas que están dentro de nosotros o han tomado posesión de algún miembro de nuestro cuerpo.

 

Lo que está claro, es que todas nuestras acciones será vistas por todos los hombres, sean buenas o malas, y relata en casi todos los pasajes que con la medida con que medimos a los demás seremos medidos también.

 

De hecho el almud es un recipiente que sirve para dar medida.

El sentido de poner un candil, debajo de un almud o debajo de una cama, no son acciones lógicas de una persona que está en su sano juicio, pero sucede que el temor, el pecado u otra enfermedad espiritual nos hace actuar de este modo, somos hijos de la Luz, somos hijos de Dios y como tales debe ser nuestro actuar, si somos luz como Dios es Luz, alumbremos a los que están a nuestro alrededor, pero a veces los pecados que nos asedian opacan la luz que hay en nosotros, y esa luz es más bien tinieblas.

Cuidar la forma como vemos con nuestros ojos, es cuidar los pensamientos y las intenciones que nuestro corazón guarda dentro sí.

Si nos llenamos de factores que van a dañarnos internamente, tendremos efectos negativos que serán manifestados a través de nuestras acciones.

Lo importante entonces es que nuestro mirar sea puro, sea sano, honrado, sin malicia, sin envidia, sin lascivia, sin codicia o cualquier otra actitud que nos lleve a pecar o a dañar a otros.

 

31-      PARÁBOLA DE REMIENDO NUEVO EN VESTIDOS VIEJOS: Mateo 9:16; Marcos 2:21 y Lucas 5:36

 

Nadie pone remiendo de paño nuevo en vestido viejo; porque tal remiendo tira del vestido, y se hace peor la rotura.

Lucas aclara que el remiendo sacado de él no armoniza con el viejo.

 

EXPLICACIÓN:

 

Lo primero que nos enseña Jesús con el “no poner remiendo de paño nuevo en vestido viejo”, es que si hemos recibido la Gracia de Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo, no volvamos a esclavizarnos de nuevo en la ley caduca y vieja. No debemos añorar nunca nuestra vida vieja.

No podemos participar del hombre viejo y del hombre nuevo, es imposible hacerlo y agradar a Dios; por cuanto el hombre viejo es terrenal, y el hombre nuevo, es espiritual.

Lucas decía que ambos no pueden tener armonía.   Jesús nos dijo: “ La gracia no se remienda en la ley”.

El vestido viejo al cual se refiere Jesús, es solamente un vestido lujoso lleno de vanidad que no abriga al pueblo, ni sirve para tapar la desnudez y dar calor al pobre. Es inservible, viejo, estropeado y demasiado pesado para que lo pueda llevar el pueblo.

El vestido de la ley era bueno en principio, que fue un vestido que daba calor al pueblo de Israel, donde todos se abrigaban y recibía calor dentro de él. Pero más tarde la obsesión farisea por conservar las leyes religiosas, llevaba a muchos a imaginar a Dios como un banquero que apunta en su libro de cuentas las acciones buenas y malas de los hombres según las tradiciones de los fariseos.

Su fidelidad a las reglas los llevaba al desprecio de los demás (Lucas 18:9), a los que llamaban “pecadores” o “gente sin religión” Por esto mismo, es por lo que Jesús rechaza (el vestido viejo).

El Verbo de Dios, Jesucristo el Señor, vino para crear su paño nuevo (su Iglesia). Una nueva sociedad de hombres nacidos de nuevo, nueva organización dirigida por el Espíritu Santo; hombres que adoren a Dios en espíritu y en verdad. Que sean aptos para enseñar, para gobernar su casa y para que también gobiernen con justa justicia la casa de Dios.

Hombres mansos y humildes que transporten la luz de Cristo, que se conviertan en la sal del mundo. Los que está aún arropados bajo el vestido viejo y caduco de la ley, para que reciban la Gracia de Cristo y puedan ver y oír.

¡Bienaventurados todos aquellos que han logrado salir del vestido viejo y han entrado a formar parte del paño nuevo.

 

32-      PARÁBOLA DEL VINO NUEVO EN ODRES VIEJOS: Mateo 9:17; Marcos 2:22 y Lucas 5: 37-39

 

No echan vino nuevo en odres viejos; de otra manera los odres se rompen, y el vino se derrama, y los odres se pierden; pero echan el vino nuevo en odres nuevos, y lo uno y lo otro se conservan juntamente.

 

 

EXPLICACIÓN:

 

Como podemos ver, esta verdad sobre no “No echar vino nuevo en odres viejos” nos enseña una gran lección Espiritual y humana sobre los hombres de mente cerrada y los hombres de mente abierta, para recibir las enseñanzas del Reino de Dios.

Nuestro Señor Jesucristo compara (simbólicamente), a toda la humanidad como a odres. Odres nuevos y odres viejos que reciben vino. Jesús, en esta enseñanza, también simboliza al vino como la Palabra de Dios.

Al odre viejo, lo representa como al hombre del Viejo Testamento.  Y al odre nuevo, lo representa, como al hombre del Nuevo Testamento.

Con esta comparación que Jesús hace de los hombres que rechaza el Reino de Dios (hombre viejo) y los hombres que reciben el Reino de Dios (hombre nuevo.)

El vino nuevo que reciben los odres nuevos, lo comparara como la enseñanza de las Buenas Nuevas que Jesús anuncia el Reino de Dios a todos los hombres.

Ningún sabio desprecia el don de la sabiduría, a no ser que sea un ignorante que se esconda en su ignorancia despreciando la sabiduría y la ciencia.

El motivo de escoger a los doce discípulos, llamados también apóstoles, de ninguna manera fue por ser ignorantes. El Padre se los dio a su Hijo por ser odres nuevos y resistentes, capaz de resistir los gases de la fermentación del vino nuevo de Jesu­cristo. Hombres trabajadores en duras faenas de pescadores. Y sobre todo, porque eran odres vacíos de toda hipocresía religiosa.

En estos odres nuevos, el divino Maestro podía echar su vino nuevo. Y así pudo ser transportado hasta nuestro tiempo, la doctrina de Nuestro Señor Jesucristo, de las Buenas Nuevas del Reino de Dios.

“No se echa perlas a los cerdos, no sea que las pisoteen” “No se echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera los odres se pierden, y el vino se derrama, y los odres se pierden. Echad el vino nuevo en odres nuevos, y lo uno y lo otro se conserva conjuntamente”.

¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, más por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda indicia. Así también vosotros por fuera, a la verdad, os mostráis justos a los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía e iniquidad” (Mt. 23:27-28). A todos éstos, cuando el Espíritu Santo intenta llenarlos del vino nuevo, se derrama en sus odres viejos, porque están llenos de vino adulterado y agrio.

A los odres viejos se les conoce porque son muy religiosos, y no aceptan más verdad que la suya propia. Son egoístas y prefieren vivir en la ignorancia de Jesucristo, se aferran a sus pastores aunque éstos sean falsos siervos de Dios. Pero llegará el día que lamentarán, y dirán: “¡Es verdad, cuantas veces rechacé la luz del evangelio de Cristo, porque fui cobarde y tuve miedo a la responsabilidad de ser siervo de Jesucristo, y no de los hombres”

 

 

33-      PARÁBOLA SOBRE UNA CASA DIVIDIDA SOBRE SÍ MISMO: Mateo 12:25-29; Marcos: 3:23-27 y Lucas 11:17-22

Sabiendo Jesús los pensamientos de ellos, les dijo: Todo reino dividido contra sí mismo, es asolado, y toda ciudad o casa dividida contra sí misma, no permanecerá.  Y si Satanás echa fuera a Satanás, contra sí mismo está dividido; ¿cómo, pues, permanecerá su reino?  Y si yo echo fuera los demonios por Beelzebú, ¿por quién los echan vuestros hijos? Por tanto, ellos serán vuestros jueces.  Pero si yo por el Espíritu de Dios echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios.  Porque ¿cómo puede alguno entrar en la casa del hombre fuerte, y saquear sus bienes, si primero no le ata? Y entonces podrá saquear su casa.

EXPLICACIÓN:

La división es la estrategia más utilizada de Satanás en todos los tiempos. “Pero el que se une al Señor, un espíritu es con El…” 1ª Corintios 6:12 a 20.

Ser un mismo espíritu con el Señor, es tener la Visión que Dios te da para dirigir tu vida, el propósito que Él te da para ella, sujetarte al Espíritu Santo.

Un corazón dividido, un espíritu dividido, generara división interna, en sí mismo, en sus pensamientos, en sus decisiones y entre los que le rodean.

En Santiago 1: 2 a 8, encontramos que el hombre de doble ánimo “ es indeciso e inconstante en todo lo que hace..” Cuando hay división en nuestro corazón, cuando no hay un rumbo definido en nuestra vida…entonces, todo se tambalea, nuestras  decisiones, visión, propósitos, fe,  compromiso…y no solo nos afecta a nosotros, sino que también a quienes nos rodean!! Primeramente a nuestra  familia, hijos y luego a la Iglesia, Trabajo…Todo!!

La palabra “Doble ánimo significa: Doble espíritu, o doble propósito. Sus frutos son visibles: división familiar, hijos que no siguen los caminos de Dios, pobreza espiritual y natural, enfermedad, inestabilidad, etc.

La confusión viene a nuestra vida por falta de obediencia.

El diablo trata de debilitar a la iglesia dividiéndola; pues tenemos que contrarrestarlo con mansedumbre, humildad y amor.

Una familia dividida causa sufrimiento y dolor a sus miembros, y traumas en los hijos.

Una iglesia dividida detiene su crecimiento, se debilita espiritualmente, pierde influencia en la sociedad y, sobre todo, causa dolor al corazón de Dios.

Por ello, vale la pena hacer todos los esfuerzos posibles para fortalecer la unidad de la iglesia.

34-      PARÁBOLA DEL SEMBRADOR: Mateo 13:1-23; Marcos 4: 1:20 Y Lucas 8:4-15

 

Aquel día salió Jesús de la casa y se sentó junto al mar.  Y se le juntó mucha gente; y entrando él en la barca, se sentó, y toda la gente estaba en la playa. Y les habló muchas cosas por parábolas, diciendo:

 

…He aquí, el sembrador salió a sembrar. Y mientras sembraba, parte de la semilla cayó junto al camino; y vinieron las aves y la comieron. Parte cayó en pedregales, donde no había mucha tierra; y brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra;  pero salido el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó.  Y parte cayó entre espinos; y los espinos crecieron, y la ahogaron.  Pero parte cayó en buena tierra, y dio fruto, cuál a ciento, cuál a sesenta, y cuál a treinta por uno. El que tiene oídos para oír, oiga….

 

 

EXPLICACIÓN:

El sembrador es el que siembra la palabra.  Y éstos son los de junto al camino: en quienes se siembra la palabra, pero después que la oyen, en seguida viene Satanás, y quita la palabra que se sembró en sus corazones.

Estos son asimismo los que fueron sembrados en pedregales: los que cuando han oído la palabra, al momento la reciben con gozo;  pero no tienen raíz en sí, sino que son de corta duración, porque cuando viene la tribulación o la persecución por causa de la palabra, luego tropiezan.

Estos son los que fueron sembrados entre espinos: los que oyen la palabra,  pero los afanes de este siglo, y el engaño de las riquezas, y las codicias de otras cosas, entran y ahogan la palabra, y se hace infructuosa.

Y éstos son los que fueron sembrados en buena tierra: los que oyen la palabra y la reciben, y dan fruto a treinta, a sesenta, y a ciento por uno.

A todos los que escucharon la palabra se les han abierto las puertas del cielo. Sin embargo, la actitud de cada uno ante este regalo de infinito valor es muy diversa.

Para algunos, Cristo no representa nada en su vida. O porque no han recibido todavía su mensaje, o porque no les interesa.

Otros han oído hablar del Señor, pero su fe es superficial. Viven metidos en el pecado sin preocuparse lo más mínimo. Son los cristianos que han adaptado sus costumbres a las del mundo. Piensan que así están bien y que al final todo se solucionará. Pero sus malas acciones le duelen profundamente al Corazón de Jesús.

Sin embargo, un número considerable de personas es consciente de que realmente Dios les ama y tiene un plan de salvación para cada uno. Son los que, a pesar de sus limitaciones y caídas, se levantan y siguen por el camino que Cristo les ha marcado. Son los que han acogido el Evangelio, y los que dan frutos, construyen y santifican la Iglesia. Son el modelo y testimonio de la vida cristiana. Por ellos ha valido la pena la entrega de Cristo en la cruz.

Por lo tanto, observamos que la palabra de Dios se habla a varios tipos de gente. Sin embargo, los resultados serán diferentes mientras sea distinta la calidad del corazón de los que escuchan Su Palabra. Unos la van a rechazar, otros a aceptar hasta la primera aflicción, otros la recibirán pero eventualmente no la tendrán como prioridad y pondrán otras cosas primero (afanes, riquezas, otros deseos), y finalmente, otros la mantendrán en un corazón bueno y recto llevando fruto.

35-      PARÁBOLA DE LA SEMILLA DE MOSTAZA: Mateo 13:31-32; Marcos 4; 30-32 y Lucas 13: 18-19

Otra parábola les refirió, diciendo: El reino de los cielos es semejante al grano de mostaza, que un hombre tomó y sembró en su campo;  el cual a la verdad es la más pequeña de todas las semillas; pero cuando ha crecido, es la mayor de las hortalizas, y se hace árbol, de tal manera que vienen las aves del cielo y hacen nidos en sus ramas.

 

EXPLICACIÓN:

 

La parábola muestra el enorme contraste entre un estado inicial y un estado final, el estado inicial es muy pequeño, tan pequeño como una semillita de mostaza, pero el estado final es el de un gran árbol o arbusto capaz de servir de sombra a las aves.

Sabemos que la mostaza proviene de una semilla cuyo “árbol” lleva el mismo nombre y que sirve en la preparación de un condimento para dar sabor a comidas y en la preparación de alimentos.

Si bien la mostaza es una semilla sumamente pequeña, el resultado de su crecimiento no es un árbol de un tamaño enorme. Jesús aquí nos quería mostrar su potencial crecimiento.

Pidámosle  a Dios que derrame discernimiento para comprender las verdades escondidas en estas enseñanzas de Jesús.

 

 

36-      PARÁBOLA DE LOS LABRADORES MALVADOS: Mateo 21: 33-41; Marcos: 12:1-12 y Lucas: 20: 9-18

 

Hubo un hombre, padre de familia, el cual plantó una viña, la cercó de vallado, cavó en ella un lagar, edificó una torre, y la arrendó a unos labradores, y se fue lejos.  Y cuando se acercó el tiempo de los frutos, envió sus siervos a los labradores, para que recibiesen sus frutos.  Mas los labradores, tomando a los siervos, a uno golpearon, a otro mataron, y a otro apedrearon.  Envió de nuevo otros siervos, más que los primeros; e hicieron con ellos de la misma manera.  Finalmente les envió su hijo, diciendo: Tendrán respeto a mi hijo.  Mas los labradores, cuando vieron al hijo, dijeron entre sí: Este es el heredero; venid, matémosle, y apoderémonos de su heredad.  Y tomándole, le echaron fuera de la viña, y le mataron.  Cuando venga, pues, el señor de la viña, ¿qué hará a aquellos labradores?  Le dijeron: A los malos destruirá sin misericordia, y arrendará su viña a otros labradores, que le paguen el fruto a su tiempo.

 

EXPLICACIÓN:

 

Jesús describe la maldad de los líderes religiosos, que estaban rechazando al Hijo de Dios y trae a la memoria al pueblo de Israel. Quien ha recibido bendiciones especiales y privilegios, como el pueblo escogido de Dios, pero el reino de los cielos sería quitado a ellos y sería entregado a los gentiles. Mateo 21:43; y será dado a gente que produzca los frutos de él. El Señor de la viña, es Dios.

 

Los labradores malvados representan, a los líderes de Israel: Mateo 21:45; “Y oyendo sus parábolas los principales sacerdotes y los fariseos, entendieron que hablaba de ellos.”

 

Los siervos que fueron enviados por el Señor de la viña, representan a los profetas.  Como nación, Israel rechazó a muchos de ellos: 2 Crónicas 36:15-16; “Y Jehová el Dios de sus padres envió constantemente palabra a ellos por medio de sus mensajeros, porque él tenía misericordia de su pueblo y de su habitación. Mas ellos hacían escarnio de los mensajeros de Dios, y menospreciaban sus palabras, burlándose de sus profetas, hasta que subió la ira de Jehová contra su pueblo, y no hubo ya remedio.

 

El privilegio más grande que hemos recibido es, que se nos ha confiado el reino de Dios, el pecado más grande que podemos cometer es rechazar a Cristo.

 

De cierto os digo, que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis, y no lo vieron; y oír lo que oís, y no lo oyeron. En la palabra “fruto” debemos entender la fe y las buenas acciones que Dios esperaba de sus  hijos.

 

En la parábola hemos visto que la viña estaba equipada con todo lo necesario para que el trabajo de los labradores fuera fácil y productivo. Este era el propósito por el que el dueño había preparado todo aquello. No es difícil darnos cuenta de que la inversión no tendría ningún sentido si finalmente no se obtenía algún fruto de ella.

Pero a pesar de que Dios había distribuido generosamente sus dones entre ellos, cuando llegó el momento de entregar el fruto, ellos se lo quedaron para sí mismos. Esto es un ejemplo más de la ingratitud del hombre hacia Dios.

El principio espiritual de esta parábola reside en el hecho de que Dios nos ha encomendado algo para hacer y si no lo hacemos de tal forma que él sea glorificado, sino que actuamos en nuestro propio beneficio, él nos lo quitará y se lo entregará a otros.

37-      PARÁBOLA DE LA HIGUERA: Mateo 24:32-35; Marcos: 13:28-35 y Lucas: 21:29-33

 

De la higuera aprended la parábola: Cuando ya su rama está tierna, y brotan las hojas, sabéis que el verano está cerca.  Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, conoced que está cerca, a las puertas.  De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca.  El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.

 

EXPLICACIÓN:

 

Esta  parábola de la higuera sin fruto, o también se la conoce como la parábola de la higuera estéril.

La higuera simboliza al pueblo de Israel. Es un símbolo del pueblo de Dios, donde cada integrante debe producir frutos de conversión. La no conversión es la obstinación al pecado. El viñador de la parábola sale en defensa del árbol sentenciado, como si se tratase de una causa judicial, e insiste ante el dueño de la higuera en abrir un período de gracia antes de ejecutar la sentencia. Ese período de gracia significa la misericordia de Dios, del que no se debe abusar.

Las buenas noticias que nos deja esta parábola es que  Dios es misericordioso y está dispuesto a perdonarnos, y las malas, que incluso la misericordiosa paciencia del Altísimo tiene límites. A nadie le conviene estar del lado contrario a Dios cuando su paciencia se acabe. Es mejor arrepentirnos mientras aún tengamos la oportunidad de hacerlo.

Una higuera que no da frutos en una huerta es prácticamente inservible, a menos que se la quiera usar solo para sombra.

El Señor está lleno de misericordia y compasión; es paciente y amoroso, pero también es un Dios de justicia, y Cristo nos está advirtiendo que habrá un juicio final para todos los que hayan vivido, especialmente si han recibido su oportunidad, advertencias, y el beneficio de la duda.

A quienes no han dado frutos aún, a menos que se arrepienta, no habrá forma de evitar que sean cortados  y considerados sin valor.

Pero ¡No se desanime! El Señor aún nos da un tiempo de gracia para que encontremos una salida. Debemos trabajar con nuestra vida para hacerla útil y productiva para el Señor.

38-      PARÁBOLA DEL PAN DE VIDA: (Juan 6: 32-58)

Y Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: No os dio Moisés el pan del cielo, mas mi Padre os da el verdadero pan del cielo.  Porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo.

Le dijeron: Señor, danos siempre este pan.  Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás.  Mas os he dicho, que aunque me habéis visto, no creéis.  Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera.  Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió.  Y esta es la voluntad del Padre, el que me envió: Que de todo lo que me diere, no pierda yo nada, sino que lo resucite en el día postrero.  Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquél que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.  Murmuraban entonces de él los judíos, porque había dicho: Yo soy el pan que descendió del cielo.  Y decían: ¿No es éste Jesús, el hijo de José, cuyo padre y madre nosotros conocemos? ¿Cómo, pues, dice éste: Del cielo he descendido?  Jesús respondió y les dijo: No murmuréis entre vosotros.  Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere; y yo le resucitaré en el día postrero.  Escrito está en los profetas: Y serán todos enseñados por Dios. Así que, todo aquel que oyó al Padre, y aprendió de él, viene a mí.  No que alguno haya visto al Padre, sino aquel que vino de Dios; éste ha visto al Padre.

De cierto, de cierto os digo: El que cree en mí, tiene vida eterna.  Yo soy el pan de vida.  Vuestros padres comieron el maná en el desierto, y murieron.  Este es el pan que desciende del cielo, para que el que de él come, no muera.  Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo.

Entonces los judíos contendían entre sí, diciendo: ¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?  Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros.  El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.  Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida.  El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él.  Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mí.  Este es el pan que descendió del cielo; no como vuestros padres comieron el maná, y murieron; el que come de este pan, vivirá eternamente.

Yo soy el pan de vida. El que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí no tendrá sed jamás.

EXPLICACIÓN:

Yo soy el pan de vida. El que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí no tendrá sed jamás.

El pan simbolizaba una parte muy importante en la dieta de los hebreos, su comida consistía básicamente en pan, carne y líquidos.

Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás.

El pan de vida simboliza a las enseñanzas de Jesús, el que nos dará la vida eterna.

39-      PARÁBOLA DEL PASTOR Y LAS OVEJAS: (Juan 10:1-18)

De cierto, de cierto os digo: El que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que sube por otra parte, ése es ladrón y salteador.  Más el que entra por la puerta, el pastor de las ovejas es.  A éste abre el portero, y las ovejas oyen su voz; y a sus ovejas llama por nombre, y las saca.  Y cuando ha sacado fuera todas las propias, va delante de ellas; y las ovejas le siguen, porque conocen su voz.  Mas al extraño no seguirán, sino huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños.  Esta alegoría les dijo Jesús; pero ellos no entendieron qué era lo que les decía.

Volvió, pues, Jesús a decirles: De cierto, de cierto os digo: Yo soy la puerta de las ovejas.  Todos los que antes de mí vinieron, ladrones son y salteadores; pero no los oyeron las ovejas.  Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos.  El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.  Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas.  Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa.  Así que el asalariado huye, porque es asalariado, y no le importan las ovejas.

Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen,  así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas.  También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor.  Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar.  Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre.

EXPLICACIÓN:

Yo soy el buen Pastor. El buen Pastor da la vida por sus ovejas. Si ve venir al lobo, con seguridad no las abandonará para que hagan estragos con ellas.

Yo soy el buen Pastor, que conozco a mis ovejas, igual que el Padre me conoce y yo conozco al Padre.

Tengo, además, otras ovejas que no son de este redil; también a ésas las tengo que traer, y escucharán mi voz, y habrá un solo rebaño, un solo Pastor.

Por eso me ama el Padre: porque yo entrego mi vida para poder recuperarla. Nadie me las quita.

Esta parábola se centra en el amor sacrificado del Pastor, que representa a Jesús, y en su relación íntima con las ovejas, ya que  las conoce profundamente, las llama, las une y ellas escuchan y conocen su voz.

El Buen Pastor busca los mejores pastos para ellas, y las conduce.

Los asalariados representan a los malos pastores que se apacientan a sí mismos, dominan con violencia y dureza el rebaño, lo descuidan y lo dispersan. Hay dirigentes religiosos, a los que no les interesan en absoluto las personas, sino medrar ellos mismos.

40-      PARÁBOLA DE LA VID Y LOS PAMPANOS: (Juan 15: 1-8)

Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador.  Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto.  Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado.

Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.  Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.  El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden.

Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.  En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos.

EXPLICACIÓN:

La vid es la planta de uvas y los pámpanos son los racimos de estás.

Toda viña necesita de una persona que cuide, limpie, riegue y vigile constantemente las plantas. Esta persona es el LABRADOR o VINADOR. Debe abonar la tierra, regar, a veces necesita recortar las plantas hasta el tronco para que los renuevos surjan con más vigor y produzcan una cosecha más abundante, etc.

De todas las plantas de la época, la Vid era la que requería más cuidado. La Vid representa al pueblo de Dios, querido y protegido por Él.

Su fruto es muy valioso. El fruto del creyente son las almas ganadas para Jesucristo, lo cual es tan valioso para Dios el Padre que envió a su único hijo a morir por nosotros y en una muerte tan horrible como la muerte de la cruz.

El Agricultor se esmera en preparar todo para que la vid de frutos de calidad, abona la tierra, la limpia, escoge el sitio cuidadosamente, etc.

Dios se esmera en abonar el terreno para que testifiquemos de él y las personas se conviertan, por la acción del Espíritu Santo, pero a veces los frutos dados son “silvestres, por ejemplo: nosotros a veces andamos en la carne y no en el Espíritu, y por supuesto así no podemos dar fruto para el Señor.

            La biblia habla de tres tipos de personas:

  • El hombre natural, quien no es cristiano porque nunca conoció a Cristo.
  • El hombre Espiritual: recibió a Cristo y manifiesta los frutos del Espíritu Santo. Los frutos del Espíritu son aquellos que se producen en los hijos de Dios a medida que le permiten al Espíritu dirigirlos e influenciar sus vidas para destruir el poder del pecado para conservar la comunión con Dios. Esos frutos detallamos a continuación:
  1. AMOR (cuidar de y buscar el más alto bienestar de otra persona sin ganancia personal ni motivos egoístas) – Rom.5:5; 1 Corintios 13; Ef. 5:2; Col. 3:14.
  2. GOZO (la sensación de alegría basada en el amor, la gracia, las bendiciones, promesas y acercamiento de Dios que pertenece a aquellos que creen en Cristo)– Salmo 119:16; 2 Cor.6:10 y 12:9; 1 Ped.1:8
  3. PAZ (la tranquilidad del corazón y de la mente basado en el conocimiento de que todo está bien entre el creyente y su Padre celestial)-Rom.15:33; Filp.4:7; 1 Tes.5:23; Hebreos 13:20
  4. PACIENCIA (resistencia, soportando; siendo lento para airarse o desesperarse)–Ef. 4:2; 2 Tim.3:10; Hebreos 12:1
  5. BENIGNIDAD (no queriendo hacerle daño a nadie o causarles dolor)– Ef. 4:32; Col.3:12; 1 Ped.2:3.
  6. BONDAD (el celo por la verdad y la justicia, y el desagrado por lo malo; puede expresarse en actos de benignidad o en reprender y corregir lo malo)-Lucas 7:37-50; Mateo 21:12-13
  7. FE (firmeza y lealtad inconmovible a una persona a la cual estamos unidos por un promesa, confianza y honestidad)- Mt.23:23; Rom.3:3.
  8. MANSEDUMBRE (freno unido a la fuerza y a la valentía; describe a una persona que puede tener coraje cuando se necesite y sumisa cuando la sumisión se necesite).
  9. TEMPLANZA (control propio; controlar nuestros deseos y pasiones, incluyendo la fidelidad a los votos matrimoniales, y a la pureza).

Pablo mismo dice que debemos practicar estas virtudes una y otra vez, ya que no hay restricciones para este estilo de vida. Y todo esto lo podemos si mantenemos y celamos nuestra relación con Cristo.

III- El hombre carnal: recibió a Cristo  y manifiesta los frutos de la carne. Los frutos de la carne son:

  1. INMORALIDAD SEXUAL (conducta inmoral; relaciones sexuales inmorales; la pornografía en todas sus formas)
  2. IMPUREZA (pecados sexuales, hechos y vicios, incluyendo pensamientos y deseos del corazón).
  3. CORRUPCIÓN (sensualidad; dar rienda suelta a las pasiones y a los deseos al punto de no tener vergüenza o decencia pública)
  4. IDOLATRIA (adoración de espíritus, personas o imágenes; confiar en cualquier persona, institución o cosa que tenga igual o mayor autoridad que Dios y su palabra)
  5. HECHICERIA (brujería, santería, espiritismo, magia negra, adoración de demonios y uso de drogas para producir experiencias físicas o espirituales)
  6. ENEMISTADES: Odio intenso. Intenciones y actos hostiles; desagrado extremo.
  7. PLEITOS: Discordia; argumentar; antagonismo; lucha para ser superior a otros. (Rom.1:29; 1 Col. 1:11; 3:3)
  8. CELOS: Resentimiento, envidia por el éxito de otro. (Rom.13:13; 1 Corintios 3:3)
  9. IRAS: Explosiones de coraje que producen palabras y hechos violentos. (Col. 3:8)
  10. CONTIENDAS: Ambición egoísta; búsqueda de poder. (2 Cor.12:20; Filipenses 1:16-17)
  11. HEREJIAS: Introducir enseñanzas que producen división y que no son respaldadas por la palabra de Dios. (Romanos 16:17)
  12. DISENSIONES: Sedición; alzamiento contra la autoridad; división dentro de la congregación en grupos egoístas o situaciones que destruyen la unidad de la iglesia. (1 Corintios 11:19)
  13. ENVIDIAS: Resentimiento o antipatía hacia otra persona que tiene algo que uno desea.
  14. BORRACHERAS: Embriaguez que causa deterioro mental o del control físico ocasionado por bebidas alcoholicas.
  15. ORGIAS: Fiestas excesivas y jolgorios; un espíritu de fiesta que envuelve alcohol, drogas, sexo o similares.

El apóstol Pablo, hablando de estas personas dice que cualquier cristiano que haga alguna de estas cosas, se cierra las puertas del reino de Dios y no posee la salvación eterna (GAL. 5:21).

Con esta parábola Jesús nos quiere decir que debemos permanecer unidos a él, porque separados de él nada podemos hacer.

                   …EL QUE TIENE OIDO PARA OIR… OIGA…